Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

La iglesia se pronuncia a favor de los asalariados de las flores

El siguiente es el texto de una carta enviada, el 12 de julio de 2001, por la Diócesis de Facatativá a los «Empresarios y propietarios de las flores» y a su agremiación Asocolflores. El mensaje lo firman Monseñor Luis Gabriel Romero Franco, Obispo, y los presbiteros Miguel Ángel Cortés Vásquez, coordinador de Pastoral Social, y Michel Jeanne, Coordinador de la Comisión Diocesana de Pastoral Obrera:

“Hemos visto con preocupación cómo en los últimos meses las condiciones de los trabajadores de las flores han ido evolucionando desfavorablemente, puesto que tienden a incrementarse los despidos masivos, se mantienen los bajos salarios o contratos desfavorables para el trabajador y se han ido suspendiendo ciertos beneficios como las primas de antigüedad y algunas bonificaciones.

Se observa también que hay una política empresarial de resistencia a la organización de los trabajadores, lo cual ha traído como consecuencia el debilitamiento y desaparición de esas organizaciones autónomas e independientes. Creemos que existe el temor de que la organización de los trabajadores afecte los intereses de las empresas de flores y no se la ve positivamente, como la presenta la Doctrina Social de la Iglesia: «La experiencia histórica enseña que las organizaciones de este tipo son un elemento indispensable en la vida social,  especialmente en las sociedades modernas industrializadas...son un exponente de la lucha por la justicia social, por los derechos humanos... pero no es una lucha ‘contra’ los demás... y siguen siendo un factor constructivo de orden social y de solidaridad, del que no es posible prescindir...» (Laborem exercens n. 20).

Consideramos que la agroindustria de las flores ha sido y es una importante fuente de empleo para miles de trabajadores y sabemos que existen empresas en las que ha sido posible garantizar a los trabajadores estabilidad laboral, condiciones de seguridad industrial y buenos salarios. ¿Por qué más bien no generalizar estas condiciones?

La Diócesis de Facatativá y la Comisión Diocesana de Pastoral Obrera hacen un llamado a los propietarios y empresarios de las flores para que, desde su convicción católica y su sentido social, contribuyan al diálogo positivo con los trabajadores, para que sus peticiones sean escuchadas y se logre efectivamente el mejoramiento de sus condiciones de vida y de trabajo.
Estaremos permanentemente dispuestos para propiciar este mútuo acercamiento y contribuir así a un diálogo constructivo”.