Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Encuentro de trabajadores de las flores de Ecuador y Colombia

Por Aidé Silva
Durante los días 13 y 14 de noviembre se realizó en Cayambe, población ubicada a una hora y media de Quito, Ecuador, el Primer Encuentro de Trabajadores Florícolas Colombo Ecuatoriano, el cual fue convocado por el Instituto de Ecología y Desarrollo de las Comunidades Indígenas Ambato, Iedeca. Por Untraflores asistieron Aidé Silva (presidenta), Esperanza Cerero (secretaria general) y Yolanda García (fiscal); de Colombia también viajó Luz Marina Peñalosa de la Corporación Cactus. La delegación de Untraflores la costeó el Fondo Internacional por los Derechos Laborales, ILRF, organización no gubernamental de los Estados Unidos que ha apoyado la labor del sindicato. Participaron más de 35 trabajadores ecuatorianos de flores y cuatro organizaciones sindicales.


El encuentro comenzó con una conferencia de un integrante de Iedeca, en la que advirtió que los trabajadores y el sector productivo ecuatorianos se arruinarán con la firma del Tratado de Libre Comercio, TLC, que el gobierno de ese país, así como el colombiano y el peruano, piensan firmar con Estados Unidos.

Luego intercambiamos información sobre la situación de los obreros de flores. Las condiciones en los dos países son casi las mismas. Prácticamente no existen sindicatos y los patrones con el apoyo del gobierno persiguen la organización; abundan los contratos a través de intermediarios que allí se conocen como tercerizadoras; hasta el salario mínimo, que lo gana la mayoría es casi el mismo, y tampoco alcanza para cubrir las necesidades básicas. Observamos también diferencias: en Ecuador aún no  hay el sistema de cooperativas, los obreros no están tan concentrados en poblaciones como en Colombia, sino que viven en comunidades rurales, campesinas e indígenas, más dispersas, la cantidad de hombres en los cultivos es más grande que aquí, y allá todavía se utiliza mucho trabajo infantil.

Entre los trabajadores con quienes compartimos estuvieron Rafael Tugunango, secretario del comité de sindical de Flores de Cayambe y vicepresidente de la Federación de Trabajadores Libres de Pichincha, Fetralpi;  Jaime Murillo, secretario general del sindicato de la empresa Florequiza; Gladys Amaguaña de Agrocapital, empresa que desde hace tres años está en proceso de disolución y con enormes deudas con sus operarios. El testimonio más duro fue el de de Rosas del Ecuador, cultivo que tuvimos oportunidad de visitar. Olga Tutillo, secretaria general del Sindicato, y quien ha laborado allí por 17 años nos contó que esta empresa fue una de las pioneras en el país y que los trabajadores tenían buenas condiciones pero que poco a poco fueron quitándoles todo, razón por la que decidieron organizarse; entonces la empresa dejó de pagarles los salarios, y fue así como los operarios se fueron a la huelga. Los dueños para no pagarles abandonaron el cultivo que hoy es cuidado por los obreros sin ganar ni un centavo ni tocar nada de las instalaciones. Quedan 54 operarios de los 120 que iniciaron la lucha, ellos buscan que las autoridades les ayuden a resolver el conflicto, pero el gobierno se ha desentendido, empezando por el Ministerio del Trabajo que no les ha ayudado en nada.
Los compañeros ecuatorianos en tres ocasiones han tratado de organizar sindicatos de gremio, federaciones, confederaciones o un sindicato de rama,  pero no ha sido posible porque el Ministerio del Trabajo siempre les pide la opinión a los gremios de los empresarios, como Expoflores y otros, por eso siempre les devuelven los papeles con argumentos que no son válidos.

En el Encuentro se sacó como conclusión que se intente nuevamente hacer un sindicato de rama y denunciar la actitud persecutoria de los patrones y el gobierno. Pero lo más importante es que en vista de los problemas comunes, entre muchos de los participantes surgió la idea de impulsar un sindicato internacional empezando por trabajadores colombianos y ecuatorianos y luego extenderlo hasta el último rincón del mundo donde haya trabajadores de las flores. También se acordó mantener una relación y un apoyo permanente entre las organizaciones participantes. Además, se acordó impulsar también en Ecuador, el próximo 14 de febrero, actos en defensa del derecho de asociación y contra los sistemas de intermediación laboral.

Para Untraflores haber participado en esta reunión con nuestros hermanos del Ecuador ha sido de las más importantes experiencias. Siempre tendremos presente la calidez con la que nos acogieron nuestros hermanos del Sur. Compartir con ellos hizo que nos diéramos cuenta de que es posible y necesario que la unidad de los obreros vaya más allá de los límites de los países, porque sólo así podremos asegurar los derechos que conquistemos.