Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Conversación con amigos de Holanda

Hay que reclamarles al gobierno y a Asocolflores que respeten las leyes internacionales
 
El editor de Florecer, Alejandro Torres, entrevistó a dos de los delegados holandeses que asistieron a los actos de celebración del Día de los Trabajadores de las Flores: Francis Van Puffelen, de la FNV (Confederación de Centrales Sindicales Holandesas), quien trabajó en la floricultura, en el área de plantas madres,  y Kees Hoek de OLAA (Organización de Actividades Latinoamericanas). Les transmitió que su visita fue recibida con entusiasmo por los obreros. Igualmente les señaló que su solidaridad ha sido de un gran valor y que sus denuncias, al lado de las de otras organizaciones internacionales, han sido claves para evitar el despido de los principales dirigentes de Untraflores. Transcribimos apartes de la conversación.

Florecer: ¿Cómo se han sentido en Colombia, qué impresiones se han hecho sobre nuestro país y en particular acerca de la situación de los trabajadores de flores?
 
Francis: Colombia es una gran nación; no tenía idea de que fuera tan tenaz y difícil aquí, que existiera tanta opresión.

Kees: Conozco la situación de los trabajadores porque a través de Untraflo-res y Cactus nos mantenemos informados. Mi opinión general es que la situación de los trabajadores es peor que antes. Me parece que con el gobierno actual es sumamente difícil reclamar los derechos. Estas cosas no se pueden justificar a nivel internacional. Al gobierno hay que reclamarle que respete las leyes internacionales. La Comunidad Europea debe exigirle a Colombia que respete esas leyes. Vamos a informar a organizaciones de trabajadores y consumidores sobre la situación y eso quizás presione un poco al gobierno colombiano y a Asocolflores.

Florecer: ¿Cómo es la situación de los trabajadores de flores en Holanda?

Francis: Los trabajadores están más o menos bien tratados por las empresas. Las jornadas son máximo de 38 horas a la semana; pero también hay mucha gente que trabaja por períodos cortos. Los que trabajan sólo un par de horas a la semana tienen los mismos derechos de quienes tienen un contrato fijo. La mayor parte de la seguridad social es pagada por los empresarios, incluida una parte del costo de los jardines infantiles de los hijos de los trabajadores. Por ley, las mujeres tienen un tiempo para cuidar al bebé durante la jornada de trabajo. Cuando el obrero es migrante y trabaja legalmente tiene una hora semanal para tomar cursos de capacitación y de holandés pagados por los empresarios. Dan una hora y media para ir al médico de familia y cuatro horas para el especialista. Por las horas extras los empleados reciben entre 35 y 50 por ciento adicional a su salario y una comida. Hay cinco semanas de vacaciones pagadas por la empresa y 8 días más por las fiestas internacionales. Los trabajadores se pueden afiliar a un sindicato sin que tenga consecuencias. Pero también hay mucha exigencia, el trabajo es monótono, todo el día se hace la misma labor, eso causa muchos problemas de salud.

Florecer: ¿A cuanto ascienden los salarios y cuánto es el costo de la vida?

Francis: Los trabajadores que tienen un contrato fijo ganan, sumando los bonos, más o menos 1.500 euros al mes ($ 4.675.500, o sea más de 12 veces el salario mínimo de Colombia). Los temporales ganan el mínimo, más o menos 900 euros, y un 20% adicional por el convenio colectivo ($ 3.366.360, casi 9 salarios mínimos de Colombia). Los trabajadores ilegales ganan menos, incluso por debajo del mínimo. Los sindicatos exigen tomar medidas para que esto no se haga. La gente alquila una casa por unos 400 euros, sumándole los servicios y los impuestos se completan unos 600 euros. Los trabajadores tienen acceso a una alimentación digna; la mayor parte de las empresas tiene casino donde se compra relativamente barato y siempre hay a disposición leche y café gratis. Luego de los gastos de alimentación y vivienda el trabajador tiene un sobrante de sus ingresos para invertirlo en otras necesidades o para ahorrar.

Florecer: ¿Qué posibilidades ven de estrechar los vínculos entre los sindicatos y las ONG holandesas y Untraflores?

Francis: Yo veo perspectivas en ese sentido. Los sindicatos holandeses tienen fondos internacionales para dar apoyo económico a iniciativas de organizaciones sociales y sindicatos. Le contaré a mi sindicato la situación en Colombia y eso despertará mucho interés por apoyar e informar, en las revistas del sector, a los trabajadores holandeses sobre la situación en que se encuentran los colombianos.

Kees: La prensa es una herramienta muy poderosa, sobre todo la especializada en floricultura, que leen los productores y demás personas vinculadas al sector. También sería muy importante realizar un intercambio entre trabajadores de varios países: de Holanda, Colombia y otros de América Latina, de Asia y de África (vamos a buscar fondos para realizarlo). No va a ser fácil, por las diferentes lenguas, pero será muy importante. Les diremos a los trabajadores de flores de Holanda que busquen información en la página de internet de Untraflores. Cuando ustedes lancen una campaña, allá podemos pedir que hagan algo. Los trabajadores tienen que informar a los consumidores. Es muy importante que aquí estén organizados en el sindicato, entre más gente organizada tengan, mayor será el peso a nivel nacional e internacional.

Florecer: Con 200 mil trabajadores de flores en Holanda, ¿Este sector es uno de los que ocupa más mano de obra? ¿Qué importancia tiene dentro de la economía?

Francis:
Sí, es muy importante. Holanda tiene unos 8 mil productores. Produce unos 7.000 millones de euros anuales, lo cual incluye toda la industria: invernaderos, subastas de flores, mayoristas, comerciantes menores. La flores son más o menos el 8% de las exportaciones totales del país.

Florecer: ¿Holanda está haciendo inversión en flores en otros países?

Kees:
Sí, en general donde hay flores está Holanda.

Florecer: ¿Ha habido cierres de empresas para dirigirse a otros países?

Kees: Sí, pero no mucho, generalmente prefieren sostener la producción en Holanda, para no perder mercado y mantener la relación con otros productores con quienes comparten información. En el extranjero:  Ecuador, Kenya o Tanzania abren empresas con otras variedades, porque allí la tierra no es tan costosa y las inversiones tampoco, y porque en Holanda están prohibidos ciertos productos químicos.

Florecer: ¿A los trabajadores holandeses también se les están quitando derechos?

Francis:
Por supuesto que sí. Pero no lo vamos a permitir. Va a ser un choque. Tenemos un gobierno muy de derecha que tiene que «economizar» y eso significa una amenaza para las condiciones sociales de los trabajadores; la FNV está muy opuesta a esto. Hace dos meses hicimos una manifestación de 300 mil personas que reclamaban sus derechos.