Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Entrevista con Mariela Rubio, Fiscal de Asopapagayo

Fundar el sindicato es lo mejor que nos ha sucedido

Florecer: ¿Hace cuánto trabaja para Agrícola Papagayo y qué clase de contrato tiene?
Mariela: Quince años y mi contrato es a término indefinido

Florecer: Por qué decidieron fundar el sindicato
Mariela: Ya veníamos trabajando con recarga laboral, pero la empresa aumentó la presión, puso evaluaciones para que no aguantáramos y así poder sacarnos. Teníamos cinco o seis bloques máximo, y nos dieron 10, 11 o 12, con 5 y 6 camas cada uno. Debíamos hacerles todas las labores, lo cual era imposible. Nos evaluaban todos los días el corte, el punto de corte. Ya no era el corte tradicional, nos dieron tinta para que quedara marcado el sitio donde lo hacíamos. La empresa dijo que las calificaciones se harían con brazaletes de colores: plateado, amarillo y rojo. Si antes sentíamos presión, con los brazaletes más. Había discriminación. Quien llevara el brazalete plateado se estaba esforzando, matándose más, acabando con la salud. Para tenerlo había que cumplir todas las exigencias de la empresa, cosa que era imposible, tocaba dar el rendimiento y la calidad. Hasta mi jefe llegó a decir que ni él sabía si podríamos cumplir. Si en una semana nos calificaban con un brazalete amarillo y a la siguiente sucedía lo mismo, esto equivalía a uno rojo y con tres rojos nos despedían. Algunos trabajadores se opusieron diciendo que esto era como marcando ganado. Entonces los brazaletes fueron sustituidos por tarjetas de colores. Pero con las tarjetas la cosa era igual, con tres tarjetas rojas nos podían despedir con justa causa. La empresa ni siquiera respetó el periodo de adaptación. Durante éste tiempo, hubo trabajadores como yo, que fuimos sancionados. Con todo esto buscaban argumentos para despedirnos con justa causa. Debido a esto fundamos el Sindicato.

Florecer: ¿Cuál fue la respuesta de la empresa ante la creación de sindicato?
Mariela: ¡De una persecución total! Hasta el punto de que en este momento tenemos a cuatro compañeros despedidos injustamente. A un compañero le dieron un permiso, él llevó el comprobante, pero la empresa maniobró para botarlo; a otra compañera, por el simple hecho de cargar el celular en el bolsillo, la despidieron; por las dichosas evaluaciones fue despedido con justa causa otro compañero.

Florecer: ¿Qué opina en este momento de la organización sindical?
Mariela: Es lo mejor que nos ha podido pasar. Lo que sucede es que hay muchos trabajadores que sienten temor por la presión de la empresa. Pero nuestros compañeros en el fondo saben que la organización está trabajando para ayudarles, ellos nos lo dicen. Pero ante la empresa aparentan que no están de acuerdo con el sindicato, porque tienen miedo de las represalias. El sindicato es la única alternativa que tenemos para defendernos, porque los empresarios sí se unen siempre. Ellos están atentos a lo que sucede en otras empresas. Si los trabajadores aceptan que les aumenten la carga de trabajo, los empresarios de otros cultivos hacen lo mismo. Quienes no se han organizado deberían seguir el ejemplo de quienes lo hemos hecho.

Florecer: ¿Cuál ha sido el papel de Untraflores?
Mariela: Ha sido el único apoyo que nosotros hemos encontrado, porque nadie más había mostrado preocupación por los operarios. En los quince años que llevo en la floricultura es la única organización que se ha preocupado por defender los derechos de los trabajadores, si la hubiéramos conocido antes, hace tiempo nos hubiéramos organizado.

Florecer: ¿Qué otros aspectos positivos encuentra en la labor que desarrolla Untraflores?
Mariela: Me parecen muy buenas las capacitaciones, los talleres que nos han dado, las conferencias programadas en el teatro Municipal, los seminarios a los que hemos asistido. Ahí hemos aprendido las bases para podernos levantar y reclamar nuestros derechos.

Florecer: ¿Los trabajadores pueden enfrentar la explotación, las humillaciones, la difícil situación que viven en los cultivos de flores?
Mariela: Solamente si nos organizamos y nos unimos todos podremos enfrentar la recarga laboral, las humillaciones y los demás problemas que vivimos en la floricultura. En las empresas donde la gente no se ha organizado las humillaciones son perores. Papagayo ha bajado un poco la guardia desde que nosotros nos organizamos.

Florecer: ¿Considera justos los salarios de los trabajadores de la floricultura?
Mariela: No son justos, porque en realidad el salario que ganamos no es suficiente para todos los gastos que tenemos de educación, arriendo, servicios. El gobierno habla de la supuesta recreación para los niños cuando al mismo tiempo les está quitando el empleo a los padres, eso lo hacen no solo con los temporales. ¿Cómo una persona que devengue un salario mínimo va a acceder a todas esas cosas? No alcanza, realmente no alcanza.

Florecer: ¿La vivienda que habita es de su propiedad?
Mariela: Supuestamente es mi vivienda pero se la debo al banco.

Florecer: ¿Cuánto dinero le debe?
Mariela: Hace 8 años tomé un crédito por $16.100.000 y en el momento les debo $18.000.000 millones de pesos; voy a cumplir en febrero 8 años de pagos y la cuenta no baja, alcanzó a subir casi a $19.000.000 millones. Y lo peor es que mi casa tiene grietas porque al parecer está construida en una zona de alto riesgo. Yo creo que la constructora edificó de mala fe, con materiales de mala calidad. En el barrio estamos fregados porque somos de estrato dos para pagar impuestos y servicios, pero en el momento de reclamar alguno de nuestros derechos, entonces la respuesta es que vivimos en una zona de alto riesgo. Tenemos una demanda por estos problemas y nadie nos ha ayudado. En época electoral todos los candidatos vienen y nos prometen su ayuda para solucionar la problemática. No hacen más que engañarnos, ni siquiera hemos podido construir el segundo piso; pagamos el servicio de gas más caro, pues un cilindro de gas cuesta treinta y pico, dura 18 días, mientras que donde hay el gas domiciliario pagan 4.000 o 5.000. Hemos ido a solicitar el gas para nuestro barrio pero nos dicen que mientras esté esa demanda no lo colocan. Los servicios públicos que nos cobran son muy altos.

Florecer: ¿Qué opinión tiene sobre el paro de los corteros de la caña?
Mariela: Es lo mejor que ha podido hacer esa gente. Lo que decía uno de los corteros en la Asamblea que tuvimos el 22 de noviembre, es que trabajan 14, 16 horas para llegar a recibir una quincena irrisoria, porque ni siquiera les llega un salario mínimo. Me parece que fue lo mejor que ellos hicieron. Y es un ejemplo para nosotros los trabajadores de la sabana. Es un ejemplo porque ellos que están contratados por temporales, decidieron organizarse.

Florecer: ¿Los sindicatos acaban con las empresas?
Mariela: No, de ninguna manera. Antes son las empresas las que bregan a acabar con los sindicatos.

Florecer: ¿Cree que los trabajadores van a vencer su temor y se organizarán?
Mariela: Algún día, será la única manera que tendremos para frenar los atropellos que cometen los patronos.