Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Se fundó sindicato obrero de flores en el Norte de la sabana

El pasado 14 de febrero, en el municipio de Nemocón, un grupo de 28 operarios de las empresas Degaflores Ltda. y Camino Real Ltda., conformó el Sindicato de Trabajadores de Flores, Sintraflores, que hoy ya cuenta con 40 afiliados. A la asamblea de fundación no solo concurrie-ron trabajadores activos sino ex trabajadores directos y de cooperativas y temporales. Nacido con el apoyo de Untraflores, este es el segundo sindicato independiente de la floricultura en la zona Norte de la sabana de Bogotá. Venturosa noticia, en la que mucho tiene que ver la decisión de vincularse a otras empresas que hace más de cinco años tomó el sindicato para romper el aislamiento causado por la represión en Benilda.

Por aquellos días, Aidé Silva, Esperanza Cerero, Edelmira Casallas, entre otras, comenzaron a hacer visitas semanales a la zona. Algunos de los fundadores del sindicato fueron contactados en esa época.

Pero el acontecimiento determinante para que esto haya sido posible fue la huelga de Flores La Sabana, ya que este hecho inició el despertar de miles de obreros de esos municipios y, además, un buen grupo de los ex trabajadores de La Sabana con la ayuda de Patricia García, coordinadora de Untraflores en el Norte, han hecho suya la consigna de organizar masivamente a los floristeros.
Muchos motivos tenían para organizar-se los empleados de estas compañías, cuyo propietario es el señor Germán Torres Loza-no y administrador su hermano Fernando: el incumplimiento reiterado de los salarios y las prestaciones, subsi-dio familiar, dotacio-nes, vacaciones, pri-mas, cesantías y sus intereses. Camino Real y Degaflores llevan tiempo sin consignar los aportes para salud y pensiones, muchos tienen situaciones delicadas de salud y no han sido atendidos, excepto si sacan de su propio bolsillo para consultas de emergencia. Por otra parte la Administración ha venido desmantelando las dos firmas. Para presionar el retiro "voluntario" de los trabajadores les suprime las rutas a los sitios más retirados. De un tiempo para acá comenzó a sacar todo el personal directo y a reemplazarlo por cooperativas y temporales, para quienes la situación es aún peor porque son despedidos con deudas que la empresa se niega a pagar.

Además, con el propósito de que los operarios renuncien a la indemnización y otros derechos, vienen esparciendo el cuento de que se encuentran en quiebra y que van a vender los predios sin acogerse a la ley 1116 (Insolvencia Económica) que reemplazó a la Ley 550 (Reestructuración de Pasivos), discurso que es total mente falso e ilegal, porque la empresa para ser aceptada en liquidación debe cancelar previamente las deudas con el sistema de seguridad social y garantizar las otras acreencias laborales.

Los señores Torres proceden con un cinismo sin igual, cuando invitan a las fincas a posibles compradores les piden a los operarios que no revelen las deudas porque de lo contrario se les daña el negocio y así no las pueden pagar. ¡Como si alguien les creyera que tienen esa intención! Igualmente hicieron con las extras en la temporada, exigían que se trabajaran para ponerse al día. Pero no sería raro que el señor Torres esté buscando hacerles la misma mala jugada que hizo en Hortícola El Triunfo y Flores San Gabriel, que las cerraron de la noche a la mañana embolsillándose los dineros de los operarios.

Con la fundación de Sintraflores se abre una nueva etapa de la lucha proletaria en los municipios del Norte. El ejemplo tendrá que cundir, es necesario empezar por vencer el miedo.