Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Cóndor entra en Ley 550

La Superintendencia de Sociedades, por solicitud de la empresa, aceptó promover un acuerdo de reestructuración para Flores Cóndor de Colombia, y nombró como promotor del mismo al señor Marco Aurelio Zuluaga Giraldo. Dicho acuerdo se hace dizque para facilitar la reactivación y permitir posponer el pago de las deudas. La verdad se verá a continuación.
Por Argenis Bernal
La Superintendencia de Sociedades, por solicitud de la empresa, aceptó promover un acuerdo de reestructuración para Flores Cóndor de Colombia, y nombró como promotor del mismo al señor Marco Aurelio Zuluaga Giraldo. Dicho acuerdo se hace dizque para facilitar la reactivación y permitir posponer el pago de las deudas. La verdad se verá a continuación.

En octubre pasado, Sintracondor le presentó a la compañía un sencillo pliego de peticiones. El 22 de diciembre Cóndor fue admitida para el proceso de reestructuración de deudas, o ley 550, y ese mismo día se inició el proceso de negociación, pero la empresa, con la mayor arrogancia, trató de imponer todas sus condiciones, razón por la cual el sindicato se levantó de la mesa sin llegar a ningún acuerdo. Inmediatamente, los patronos, quienes apoyan irrestrictamente políticas como la apertura y el TLC (que entregan el país a los especuladores financieros internacionales) empezaron a regar la calumnia de que la situación de la empresa era culpa de las exigencias del sindicato, aunque ni siquiera habíamos negociado un sólo punto de nuestro pliego y cuando en su petición a la Superintendencia de Sociedades, los empresarios habían expresado era que sus problemas se debían a la devaluación del dólar, a la reducción de la productividad y a su incapacidad para adquirir nuevos créditos (nada que tenga que ver con los justos reclamos de los trabajadores).

Lo más grave de la ley 550 es que les permite a los empresarios inducir a sus empleados a que acepten renunciar a sus derechos extralegales, a cualquier peso adicional al mínimo, a toda prima extralegal, gracias a los llamados “convenios temporales de concertación laboral”. Con mañas parecidas, empresas como Colón, Siete Flores o Agrorosas (hoy Parker) han engañado a sus trabajadores. Los obreros de Cóndor no tienen por qué pagar las equivocaciones e improvisiones de la compañía con más hambre y dolor de sus familias. Es de vital importancia que ningún empleado firme documentos que signifiquen la pérdida de alguna de las mínimas garantías actuales.

Sintracondor tomó la determinación de retirar el  pliego de peticiones, pero ello no significa que haya renunciado a los derechos obreros ni tampoco que acepte responsabilidad alguna  en los problemas económicos reales o ficticios de la empresa, sino para mantener una actitud vigilante frente al desarrollo del proceso de reestructuración y sus consecuencias.