Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Untraflores desenmascara a Sinaltraflor

Hagamos memoria. Por más de tres décadas los vendidos de Sinaltraflor han engañado y dividido a los trabajadores; eso en cabeza del señor Adriano Figueroa presidente de Sinaltraflor y directivo de Utracun desde el año 1976.

Entrega tras entrega

Por Aidé Silva
Hagamos memoria. Por más de tres décadas los vendidos de Sinaltraflor han engañado y dividido a los trabajadores; eso en cabeza del señor Adriano Figueroa presidente de Sinaltraflor y directivo de Utracun desde el año 1976.

En las empresas donde han logrado entrar, para los trabajadores ha sido una desdicha, pues tan solo se preocupan por la cuota sindical y por hacer acuerdos con las gerencias a espaldas de los obreros.

En Flor América, el sindicato surgió en el año 1974, en esos momentos los trabajadores contaban con un pacto colectivo, que contenía subsidios de alimentación y de transporte y aumento en el salario. La compañía pagaba el desayuno para el cual los operarios contaban con quince minutos, un paseo cada año, el regalo navideño, un auxilio adicional de transporte, la semana cultural. Lo que hicieron estos señores fue coger los puntos del pacto y convertirlos en una convención colectiva.

Desde el comienzo los obreros se dieron cuenta del engaño que hicieron los esquiroles de Sinaltraflor. Fueron pasando los años y estos señores en cada firma de la convención no hacían sino entregar puntos de lo que ya había. Fue por estas razones que en 1982 los trabajadores decidieron fundar un sindicato independiente que velara por los intereses de los más desfavorecidos de ahí que surgió Sintrafloramerica, para combatir al sindicato traidor y los atropellos de la empresa, Para las directivas y los afiliados comenzó un verdadero calvario. El sindicato patronal se alió con la compañía para acabar con la organización consecuente.
 
Empezando porque despidieron algunos directivos, rotaron al personal por todas las áreas, los jefes metían miedo para que no se afiliaran; cuando citaban reuniones o asambleas, programaban horas extras, o a los trabajadores que vivían en Madrid, Faca y Bogotá no los dejaban subir a las rutas de Funza para impedirles participar de las reuniones que se realizaban allí. Cuando un compañero se afiliaba al sindicato, inmediatamente la empresa lo botaba.
 
Todo lo contrario sucede con Sinaltraflor: cuando cita asambleas la empresa le da tiempo, le presta las rutas de buses, nunca ha despedido a un directivo y, cuando ingresa personal nuevo a la compañía, la misma jefe de personal es la que los afilia al sindicato.

En estos momentos Sintrafloramerica  está agonizando por culpa de estos personajes, pero no solo el sindicato, también la convención colectiva, ya no queda ni la mitad de los puntos que tenía el pacto, se han desmejorado los salarios, tampoco existe paseo, ni semana cultural, ni subsidio de transporte, mucho menos desayuno. Como dicen los asalariados, es mejor no tener nada que tener semejante Judas. Algunos han pedido desafiliarse de Sinaltraflor, pero como siempre hay el chantaje de que si se salen pierden los beneficios, o peor aún, no pueden viajar en las rutas que contrata la compañía. Lo que quieren es seguir manteniendo una cuota sindical, es lo que siempre les ha interesado.

Lo mismo que en Floramérica en otras empresas, también del grupo Dole, como Santa Mónica y Jardines de Colombia, el señor Figueroa y su grupo han permitido que año tras año a los trabajadores les quiten garantías.

En Curubital y Floresa Toledo S.A. permitieron sin chistar y antes saliendo abrazados con los dueños que sacaran a obreros de más de 20 y 30 años de trabajo sin pagarles lo que les correspondía. En Las Conchitas también permitieron que se acabara totalmente la convención.
 
En La Alborada, propiedad del llamado Grupo Funza, firmaron una convención colectiva en la cual estos descarados aceptaron que el aumento para el 2005 fuera del IPC menos $ 5.000, es decir que los trabajadores ni siquiera pudieron mantener su poder de compra; a la hora de la verdad, lo que hicieron fue firmar que les rebajaran el salario.

Otro crimen de Sinaltraflor consiste en que ante la recarga de trabajo que ha sido muy grande en las empresas donde ellos están, ni siquiera han presentado una carta de protesta.

Para completar, últimamente en todas las reuniones que hacen les dicen a los afiliados que tienen que reflexionar porque el dólar está muy bajo y que por lo tanto toca considerar a las empresas y así cuidar el empleo. Mejor dicho, que los obreros aguantemos hambre para que las ganancias de los patrones se mantengan intactas.
Los floristeros tenemos que sacudirnos a estos agentes de la patronal si queremos mejorar nuestra situación. Llamamos a los compañeros de todas las empresas donde están los esquiroles a denunciarlos y a unirse a Untraflores.