Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Exijamos una consulta democrática en Splendor Flowers

Exigimos consulta democráticaLos trabajadores tienen derecho a decidir qué sindicato debe representarlos: el obrero o el patronal. Los obreros de Splendor no permitirán que la empresa continúe burlándose de sus derechos. No aceptarán más que se les niegue el derecho a negociar pliegos de peticiones ni que se les imponga por otros dos años la infame convención suscrita con Sinaltraflor
El próximo 30 de septiembre se vence la falsa convención firmada el 20 de diciembre de 2004 entre la compañía y los Judas de Sinaltraflor, quienes calcularon mañosamente esta decisión para, mediante argucias leguleyas, arrebatarles indefinidamente a los trabajadores el derecho a suscribir un auténtico convenio colectivo. Que esta es la verdadera intención de la compañía lo demuestra el hecho de que a pesar de la reiterada exigencia de Sintrasplendor de que se comprometa a negociar, siempre responde con evasivas o, peor aún, planteando que el sindicato obrero se someta a lo que a bien tenga Sinaltraflor. Además, pregona que sólo el 28% de los trabajadores están afiliados a la organización consecuente, con lo cual anticipa que cualquier acuerdo convencional únicamente lo celebrará con los esquiroles.
 
Es indudable que la inmensa mayoría de los operarios respaldan a Sintrasplendor, pero la empresa pretende que éste le valide sus innumerables maniobras, presiones y amenazas con las que trata de montar una mayoría artificial de asociados a Sinaltraflor. Por esto, Sintrasplendor ha levantado la bandera de que sean los propios 1.600 obreros enganchados por la compañía quienes en una consulta que se realice a través de una votación secreta y directa, con veeduría del Ministerio de la protección Social y de una o dos organizaciones no gubernamentales internacionales, definan qué sindicato los debe representar en la próxima negociación. Esto ya se lo propusieron oficialmente a la compañía Untraflores y Sintrasplendor, su asesora jurídica, y la compañera Stella Orjuela se lo transmitió al propio señor John Amaya, presidente de Dole Fresh Flowers, en la reunión que sostuvo con él en Miami, en la sede de la compañía, el pasado 14 de febrero. Sin embargo, los altos burócratas del grupo Dole ya han empezado a responder con evasivas y sofismas. Lo único que le sirve a la avivata multinacional es que el obrerismo no dé por sí mismo su veredicto, sino que acepte como representación obrera al sindicato escogido por la gerencia, es decir a Sinaltraflor.
 
Sintrasplendor está convocando un plebiscito de apoyo nacional e internacional a esta propuesta, que sin ventajismo ninguno indicaría lo que realmente quieren los proletarios. En todo caso ni el sindicato ni la inmensa mayoría de los operarios están dispuestos a aceptar que una vez más la empresa se burle de su derecho a negociar y pactar una auténtica convención colectiva de trabajo.Es evidente que Splendor le huye a una definición democrática porque ha visto el rechazo creciente a las últimas trampas que les tendió a los operarios. Fue palmario el repudio de estos al cambio de los contratos, con lo cual, la empresa aprovechándose de la justa aspiración obrera a tener un contrato a término indefinido, quiso imponer unas oprobiosas cláusulas que le permitían despedir a quien quisiera con cualquier excusa. Igual sucedió con su truco de extender la amañada convención a toda la nómina, atropello que mereció la masiva renuncia a tal convenio, a lo cual se vienen sumando más y más trabajadores  que a su vez renuncian a pertenecer al sindicato amarillo.

Los trabajadores de Splendor no permitirán que la empresa continúe burlándose de sus derechos. No aceptarán más que se quiera convertir en letra muerta el derecho a negociar pliegos de peticiones y firmar convenciones colectivas de trabajo sin lo cual no tiene sentido la existencia de la organización sindical.

El momento es decisivo: todos los trabajadores de Splendor deben exigir que la empresa respete el derecho que tienen a decidir qué sindicato los representará. Hay que cerrarle el paso a la maniobra de la compañía que quiere imponerles por dos años más la infame convención suscrita con Sinaltraflor.

De mal en peor

Para completar en Splendor se han recrudecido las condiciones de trabajo: nuevamente está habiendo sobrecupo en los buses; en el casino ya se ha vuelto insoportable la pésima calidad de la comida; la empresa sigue persiguiendo a los simpatizantes de Sintrasplendor y negando reiteradamente los necesarios permisos personales. La presión para solo cortar mientras las camas se enmalezan, facilita que se cundan aún más de plagas, y luego ponen a un operario a revisar y erradicar enfermedades hasta en 60 camas en un día, cuando en una sola, plagada de polvoso, por ejemplo, puede un trabajador demorarse hasta un día completo. Cada vez son más los equipos de fumigación dañados, lo cual pone en grave peligro a los obreros y, ahora, hasta se reciclan las dotaciones de fumigación y los overoles.