Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

El Tribunal de Arbitramento ordena resarcir con 10 millones de pesos a los sindicalizados de Cóndor

El 30 de junio pasado el Tribunal de Arbitramento Obligatorio, convocado para decidir el conflicto laboral entre Flores Cóndor y Untraflores, el cual estuvo integrado por Carlos Arturo Gutiérrez Siervo, nombrado por el Ministerio Juan Camilo Pérez, en representación de la empresa, y Vladimir Castañeda, a nombre de los trabajadores, profirió el laudo arbitral que básicamente contiene dos puntos.

En primer lugar, establece que la vigencia será por dos años que se vencen el próximo 30 de septiembre. Y, en segundo lugar, señala que el Tribunal no puede "desconocer que los dos (2) afiliados al sindicato han sufrido mermas en sus ingresos (…) encontrándose en una situación de desigualdad frente a sus compañeros de trabajo" por lo que decide establecer una bonificación no constitutiva de factor salarial por un total de 10 millones de pesos. El Tribunal no se pronunció sobre ninguno otro de los puntos del pliego de peticiones y, por lo tanto, Untraflores luchará para que cese la discriminación contra sus afiliados.

De todas formas el laudo arbitral se constituye en un éxito y demuestra que sí vale la pena sindicalizarse, ya que por más de que la respuesta de las empresas sea la de los atropellos más viles como sucedió en Cóndor, finalmente perseverando se logran reivindicar y recuperar los derechos perdidos. Esto debería hacer pensar a todos los trabajadores de la empresa para qué vuelvan a retomar la idea de organizarse. Cada día se cometen más injusticias, la carga laboral es atroz, los incumplimientos en la seguridad social y el subsidio persisten, lo mismo que las demoras en el pago del salario. Y eso que ahora laboramos para uno de los más poderosos grupos floricultores, Sunburst Farms, los mismos que compraron las plantaciones de Dole.

Indemnizadas Stella Salazar y Gladys Salgado

Estas dos compañeras fueron despedidas en agosto de 2007 cuando la empresa, a través de su capataz Víctor León, decidió arrasar el sindicato. Inicialmente la asesora jurídica de Untraflores, intentó obtener el reintegro por violación del fuero sindical, pero esto fue negado por el Tribunal de Cundinamarca. Entonces, de inmediato, la abogada procedió a demandar por el despido injustificado, y a reclamar, entre otras cosas, la respectiva indemnización. La empresa, antes de que concluyeran los procesos, y en vista de que el despido se originó en una tramoya tan burda de la gerencia que no era fácil que los jueces fallaran a su favor, optó por llegar a un acuerdo económico, satisfactorio para las trabajadoras.

Nuevos Víctor León pero disfrazados de ovejas

Ahora a la empresa le ha dado por colocar, en asocio con Asocolflores, unas frases muy bonitas en los vestieres y en los casinos tales como:

No ataquemos a la persona, ataquemos el problema ¿será qué la empresa lo cumple?

Pongámonos en los zapatos del otro ¿será que el empresario sí lo hace?

Respetemos los sentimientos de los demás ¿será que los empresarios respetan los sentimientos de los trabajadores? Es evidente que no.

También dan una "vacuna" vía oral dizque para el buen trato entre compañeros, pero quienes necesitan varias dosis son los funcionarios de la administración y muchas supervisoras.

Les dan charlas a los trabajadores que están próximos a pensionarse dizque para que sepan asumir su nueva vida en la casa. ¿En qué cabeza cabe que después de haber trabajado veinte o más años en una empresa de flores como operario, que le exprimieron hasta la última gota de sangre, que dejó toda su salud, expuesto a tan altas temperaturas debajo de los invernaderos, al contacto de los químicos con los que fumigan las plantas y que son nocivos para los humanos, un operario deba prepararse sicológicamente para irse a descansar? Cuando lo que necesita es un siquiatra para poder resistir hasta obtener la pensión sin enloquecerse.

Ofrecen unos premios para aquellos trabajadores que se destaquen por sus rendimientos y asistencia, tales premios son: una ida al salón de belleza, una cena en un restaurante o un desayuno. Compañeros: ¿Es aceptable que después de matarse todo un mes en lugar de un mejor salario para todos le salgan a uno con esas humillantes engañifas?

Aunque fuera deberían pensar en controlar la grosería de buena parte de los supervisores. En Cóndor 3, por ejemplo, como la vaca ladrona no olvida el portillo, Gloria Ruiz humilla y es grosera con el personal y le impone sobrecarga de trabajo, pues a ella ningún operario le sirve. Quizás le sirva una vacuna triple.

Compañeros de Cóndor: Untraflores los llama a que ante estas nuevas circunstancias volvamos a sindicalizarnos, donde se han creado los sindicatos obreros siempre ha habido avances, principalmente en el respeto a nuestra dignidad. Unidos lograremos mucho más. ¿De qué otra forma podremos defendernos?