Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Santa Bárbara: la crisis recae sobre los obreros

La revaluación del peso, sumada a los altos precios del petróleo, ha elevado los costos de los insumos haciendo mella en la economía de las empresas florícolas, esto hace que las ganancias de los empresarios no sean las mismas del año 2002 cuando recibían $2.885 por cada dólar.

Por: Aldo Moreno

La revaluación del peso, sumada a los altos precios del petróleo, ha elevado los costos de los insumos haciendo mella en la economía de las empresas florícolas, esto hace que las ganancias de los empresarios no sean las mismas del año 2002 cuando recibían $2.885 por cada dólar.

Éstos intentan paliar la crisis recortando el gasto y exigiendo mayor compromiso, en pocas palabras: sobrecarga laboral, que llega hasta violar las limitaciones médicas de los operarios. En el área de rosas, por ejemplo, a pesar de sus dolencias, contraídas en el cultivo, 50 operarios con restricciones son obligados a cumplir tareas dañinas como desbotonar durante 5 horas para luego realizar otras labores.

A los operarios que trabajaban 20 camas de alstroemeria les añadieron 10, con el cuento de que no van a desbotonar, pero mantienen el corte y manejo de plantas que redobla el esfuerzo, al subir el promedio de tallos jalados. En temporada baja hay que pelar unos 60 tallos por cama, es decir, 1.800 diarios.

Además, en Santa Bárbara, se siguen violando hasta los mínimos derechos de los trabajadores. El caso más relevante es el comportamiento del ingeniero Mauricio Rodriguez, quien les exigió a trabajadores de la temporal Empleando lavar 10 tiras de plástico sin la botas, los guantes ni las gafas indispensables para esta labor. A uno de ellos le gritó que su trabajo “lo puede desempeñar cualquier vieja del cultivo”. Ante este trato, los dos operarios resolvieron retirarse de la empresa.

No obstante las quejas del sindicato ante la gerencia por el comportamiento del ingeniero Rodríguez, ésta nunca tomó medidas y, por el contrario, siempre lo respaldó. Pero el pasado martes 2 de septiembre, sorpresivamente, el gerente, Jorge Peláez, anunció que había tenido que botarlo junto con el facilitador Raúl Martínez por “jugarle sucio a la empresa”. Ojalá, basado en esta experiencia, el ingeniero Germán Gil dejara, para exigir rendimientos exagerados, su cantaleta de que “en el cajero no le falta la plata” a la gente. Asoflores y Untraflores se proponen denunciar estos casos ante las autoridades y ante Rainforest Alliance, que tiene certificada a Santa Bárbara por su supuesto adecuado manejo ambiental y social.

Por otra parte la persecución sindical a través de los jefes se mantiene sin ningún cambio. La facilitadora Marta Carvajal, quien como si no se hubiera beneficiado con los logros de la organización, se ha dedicado a perseguir a un compañero sólo por ser afiliado. Contra ella está cursando una querella ante el Ministerio. De igual manera, parece que las capacitaciones que reciben Juan Carlos Arias y Nubia Obando, tuvieran como propósito hacerles más dura la vida a los obreros.

Como podemos observar no se atacan las verdaderas causas de la crisis como son las nefastas decisiones del gobierno uribista al permitir el ingreso de capitales extranjeros aunque esto perjudique a los empresarios de las flores y otros exportadores. Aun así Asocolflores aparte de arrodillarse al gobierno actual no promueve acciones que ataquen el fondo del problema sino que cohonesta el despido masivo en las diferentes plantaciones y luego sale a quejarse de haber tenido que tomar esta medida.

No son la organización obrera ni los míseros salarios los que llevan a la quiebra a las empresas. La alternativa es la planteada por Untraflores, que propuso salir unidos empresarios y proletarios a atacar los orígenes de la problemática y a enfrentar con denuedo la embestida del gobierno. Los obreros denunciaremos y combatiremos el gobierno uribista de lo contrario debemos prepararnos para soportar más hambre, desempleo y pésimas condiciones laborales.

Santa Bárbara, por orden judicial, tiene que reintegrar a Edilberto Cómbita

Luego de que la empresa trató de negar mediante leguleyadas el reintegro de este dirigente de Untraflores y Asoflores, desconociendo la perentoria orden del Juez Primero Civil de Facatativá; el Tribunal de Cundinamarca acaba de echar abajo la maniobra de la compañía y ratificó la decisión del juez de primera instancia. Edilberto había sido despedido, junto con Orlando Romero, el 29 de septiembre de 2006, a pesar de tener fuero sindical. Ahora la empresa deberá ubicarlo de nuevo en su puesto y pagarle los dos años de salarios dejados de percibir mientras estuvo despedido.