Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

La firma de la convención en La Fragancia: un importante avance para los trabajadores de las flores

Después de más de 40 días de negociación, el 23 de julio pasado, se firmó entre Untrafragancia, sindicato que hace parte de Untraflores, y C.I. Flores la Fragancia, compañía de la multinacional Dole, una primera convención colectiva de trabajo, que regirá las condiciones laborales durante los dos próximos años. Los negociadores del sindicato fueron el presidente José Mora; el secretario general, Alberto Salamanca y el vicepresidente, Reinaldo Rojas; como asesor, Alejandro Torres, de Untraflores. A la empresa la representaron los doctores Jorge López, Yamile Pedroza y Ricardo Pérez.

Después de más de 40 días de negociación, el 23 de julio pasado, se firmó entre Untrafragancia, sindicato que hace parte de Untraflores, y C.I. Flores la Fragancia, compañía de la multinacional Dole, una primera convención colectiva de trabajo, que regirá las condiciones laborales durante los dos próximos años. Los negociadores del sindicato fueron el presidente José Mora; el secretario general, Alberto Salamanca y el vicepresidente, Reinaldo Rojas; como asesor, Alejandro Torres, de Untraflores. A la empresa la representaron los doctores Jorge López, Yamile Pedroza y Ricardo Pérez.

Lo pactado consistió en un incremento promedio superior al 6% en los salarios y en el valor de las bonificaciones extralegales de rendimiento, fumigación, puntualidad e, igualmente, en otros auxilios extralegales. Además, se pactó el pago de un retroactivo, en vista de que la anterior convención había vencido desde diciembre pasado. Estos acuerdos fueron un importante logro, a pesar de las difíciles condiciones en medio de las que se desarrolló la negociación y frente a las pretensiones iniciales de la compañía.
Sin embargo, una vez más quedó patente lo desventajosa que resulta la división de los trabajadores a la hora de enfrentar a los patrones. Untrafragancia desde mediados del año pasado buscó de todas las maneras posibles que los directivos del Comité de Sinaltraflor de la empresa entendieran que debían desprenderse de la tutela del señor Adriano Figueroa y sus compinches, quienes al fin de cuentas están al servicios de los empresarios, y ponerse de acuerdo con Untrafragancia para negociar unidos. A pesar de nuestra insistencia ellos se obstinaron en mantener la división. Si dicho Comité hubiera sido razonable, seguramente la convención hubiera podido ser mejor. Es necesario insistirles a los afiliados y directivos de Sinaltraflor dentro de cada plantación que comprendan el inmenso daño que se hacen a sí mismos y a sus afiliados aceptando las orientaciones divisionistas de Figueroa y compañía.

"Estos acuerdos fueron un importante logro. Sin embargo, una vez más quedó patente lo desventajosa que resulta la división de los trabajadores a la hora de enfrentar a los patrones"

Otro aspecto muy positivo que se demostró nuevamente con esta negociación es que nuestras organizaciones obreras nunca han pretendido acabar con las empresas, como lo pregonan engañosamente los patrones y los sindicatos patronalistas. Hemos demostrado que, siempre y cuando las empresas abandonen su arrogancia y su política de arrasar hasta los mínimos derechos de los operarios, es posible llegar a entendimientos con nosotros.

La lucha apenas comienza

Van sólo dos meses largos de haber suscrito la convención, y ya el sindicato ha tenido que reclamarle firmemente a la gerencia por algunas inconsistencias e incumplimientos de la misma, en particular en cuanto al pago de las bonificaciones y la aplicación del salario mínimo de la compañía.

Lo más grave es que en las dos fincas la presión por mayores rendimientos ya es inaguantable. Incluso exigen la misma productividad cuando hay menos flor, lo cual sucede, entre otras razones, porque han cundido las enfermedades del cultivo por falta de la aplicación suficiente en cantidad y calidad de productos químicos y porque no dan el tiempo suficiente para erradicar.

Elevamos nuestra voz de protesta por el despido sin justa causa de una de las mejores trabajadoras de Herraura, Estella Archila, quien llevaba 13 años en la compañía y era afiliada de nuestro sindicato. No nos dejemos amedrentar, por si la empresa pretende con esto debilitar al sindicato obrero o iniciar una racha de despidos con el propósito de hacer la plantación más atractiva a los eventuales compradores, si se confirma el anunció de la Dole de salirse del negocio de las flores. Mantengamos la guardia en alto en contra de la recarga laboral, en defensa de nuestros derechos y de la estabilidad laboral.