Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

A pesar de que no cesa un solo día en su persecución, la Dole no ha podido liquidar los sindicatos obreros

La de Splendor Flowers y Flores La Fragancia, compañías de la multinacional Dole, es otra historia de las infamias contra el derecho de los obreros floristas a organizarse y negociar colectivamente.

La de Splendor Flowers y Flores La Fragancia, compañías de la multinacional Dole, es otra historia de las infamias contra el derecho de los obreros floristas a organizarse y negociar colectivamente.

Splendor

En Splendor tuvieron que pasar dos años y medio (desde noviembre de 2004 hasta mayo de 2007), para que al sindicato se le reconociera su derecho a tramitar un pliego de peticiones. Sin embargo aún hoy las modestas exigencias obreras no han sido resueltas.

El último episodio de este proceso fue la negociación colectiva llevada a cabo entre mayo y junio. En la decisión del Ministerio de exigirle a la empresa pactar simultáneamente con Sintrasplendor y Sinaltraflor, la Dole encontró la manera de mantener divididos a los obreros y adelantar la negociación de acuerdo a sus intereses. Para ello contaba con la obediencia del grupillo esquirol de Sinaltraflor, que a pesar de la insistencia de Sintrasplendor para abordar conjuntamente la negociación siempre se negó a hacerlo.

La empresa, que jugó con las cartas marcadas, imposibilitó llegar a un acuerdo porque siempre pretendió que el sindicato obrero aceptara un acuerdo inferior al que aquella haría con los patronalistas. Aún más, siempre buscó que no se reconocieran en su totalidad los salarios dejados de devengar por los obreros, desde octubre de 2006, cuando se venció la convención que de manera tramposa había suscrito con Sinaltraflor.

Con el apoyo de todos los trabajadores sindicalizados, pertenecientes principalmente a la finca de El Rosal, ya que la de El Corzo estaba prácticamente cerrada, se tomó la decisión de someter el conflicto colectivo a un tribunal de arbitramento, el cual todavía no ha sido convocado por el Ministerio.

No cabe sino admiración por este grupo de asalariados que se han sometido a mantener el mismo sueldo y prestaciones desde 2005, antes que doblegarse ante la voraz compañía aceptando dócilmente las condiciones que la empresa les quiso imponer. Es necesario que se desarrolle una amplia campaña de apoyo para que el Ministerio agilice la convocatoria del tribunal y se haga justicia a estos valientes proletarios.

Fragancia

Casi dos años también han transcurrido desde cuando los obreros de Fragancia empezaron a organizarse animados por el ejemplo de Untraflores y especialmente por el de Splendor, propiedad del mismo pulpo internacional. Como también en este caso la empresa le ordenó a Adriano Figueroa, que fundara un comité de Sinaltraflor, hasta hoy tampoco Untrafragancia ha podido negociar una convención. Pero, como no hay plazo que no se cumpla, el acuerdo con los patronalistas se vence el próximo 16 de diciembre. Por lo que nos hallamos en las vísperas de que Untrafragancia negocie a nombre de todos los trabajadores.

Éste es un trago demasiado amargo para la compañía extranjera, por eso se ha lanzado a la más descarada campaña tendiente a debilitar la organización obrera. A los patronalistas les permite pasársela como Pedro por su casa, por todo el cultivo ofreciéndoles dádivas a los compañeros o amenazándolos, a nombre de la administración, para que abandonen las filas de Untrafragancia y se unan a los esquiroles. Este desespero obedece a que éstos siempre han sido tan minoritarios, que no tienen la menor posibilidad de participar en la próxima negociación.

No obstante la reciedumbre de los afiliados y los dirigentes, que no flaquean ante los embates de la compañía, es necesario mantener la guardia en alto, porque la Dole no escatimará marrulla ni presión alguna, para arrebatarle a Untrafragancia sus derechos. Los afiliados han resistido hasta ahora todos los atropellos para defender su sindicato, pero saben que el trípode empresa, esquiroles y Ministerio permanece al acecho para lanzar sus zarpazos.

En La asamblea realizada recientemente, en la cual se respiraba un aire de combatividad, quedó demostrado que le quedará muy difícil al gerente, Óscar Cañaveral, salirse con las suyas. En ese evento, entre otras cosas, se aprobó el pliego de peticiones, que se presentará próximamente.

Es un deber de todo el obrerismo militante o amigo de Untraflores luchar porque se les respete a estos compañeros el derecho a la negociación colectiva. Ya se ha iniciado una extensa campaña de solidaridad internacional, principalmente en Estados Unidos, liderada por nuestros amigos del Fondo Internacional para los Derechos Laborales y del Proyecto de educación Laboral para las Américas (ILRF y US-LEAP, respectivamente). Esta vez las patrañas de la empresa fracasarán.