Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

En la Fragancia: los trabajadores no se doblegan ante las injusticias de la multinacional

El grupo Dole se mantiene renuente a aceptar la exigencia de los trabajadores de este cultivo de que cese la discriminación, iniciada desde cuando la inmensa mayoría de los operarios decidieron abandonar Sinaltraflor, fundar Untrafragancia y unirse a Untraflores. En un memorial, firmado en agosto por más de 200 compañeros, dirigido a John Amaya, presidente de Dole Fresh Flowers y a Óscar Cañaveral, gerente de La Fragancia, se lee lo siguiente: «Para castigarnos, ustedes establecieron una arbitraria discriminación: nos redujeron el salario, violando el principio de a trabajo igual salario igual; nos niegan el almuerzo de los sábados y nos persiguen de manera insoportable, mientras tanto, favorecen de todas formas a su minúsculo sindicato de bolsillo. Los firmantes, todos trabajadores de La Fragancia, les exigimos que cesen ya su ilegal discriminación, orientada a que, a la fuerza, nos afiliemos a Sinaltraflor. Cordialmente, pero con toda firmeza, les advertimos que no descansaremos hasta recuperar nuestros derechos y que, antes que rendirnos, fortaleceremos aún más a Untrafragancia y Untraflores.»

El grupo Dole se mantiene renuente a aceptar la exigencia de los trabajadores de este cultivo de que cese la discriminación, iniciada desde cuando la inmensa mayoría de los operarios decidieron abandonar Sinaltraflor, fundar Untrafragancia y unirse a Untraflores. En un memorial, firmado en agosto por más de 200 compañeros, dirigido a John Amaya, presidente de Dole Fresh Flowers y a Óscar Cañaveral, gerente de La Fragancia, se lee lo siguiente: «Para castigarnos, ustedes establecieron una arbitraria discriminación: nos redujeron el salario, violando el principio de a trabajo igual salario igual; nos niegan el almuerzo de los sábados y nos persiguen de manera insoportable, mientras tanto, favorecen de todas formas a su minúsculo sindicato de bolsillo. Los firmantes, todos trabajadores de La Fragancia, les exigimos que cesen ya su ilegal discriminación, orientada a que, a la fuerza, nos afiliemos a Sinaltraflor. Cordialmente, pero con toda firmeza, les advertimos que no descansaremos hasta recuperar nuestros derechos y que, antes que rendirnos, fortaleceremos aún más a Untrafragancia y Untraflores.»

La actividad antisindical en los últimos días se ha recrudecido a raíz de que se acerca el vencimiento del primer año de la convención falsa firmada con el sindicato patronalista. Con descaro, la gerencia patrocina que los directivos de Sinaltraflor propalen entre los trabajadores que para 2007 van a subirles más el salario a quienes se pasen a esa organización y han puesto a algunos ingenieros y supervisores a presionar al personal para que renuncie a Untrafragancia.

En las últimas semanas la empresa ha implementado una campaña por medio de los ingenieros y supervisores para sancionar y empapelar a los trabajadores sin justa causa. En la finca Herradura sancionan a quienes se enferman sin importar que lleven las constancias y la fórmula médica, lo que indica que a la empresa solo le interesa la explotación del trabajo y para nada la salud de los trabajadores. Allí se destacan en la persecución la ingeniera Liliana Méndez y la supervisora Mary Castro, quienes hostilizan principalmente a los afiliados al sindicato obrero, particularmente a los supervisores que han tenido el valor de unirse a la organización.

En esta finca también se confirma la política, que se ha convertido en predilecta de la multinacional, de reducir costos concentrando en menos obreros cantidades crecientes de trabajo. En distintas labores, por ejemplo, en la poscosecha, ha llegado a asignársele a un operario la faena de tres, por lo que el personal incluso deja de ir al baño, arriesgando su salud, para no rebajar los rendimientos. Otra manera de mantener bajo presión a los obreros consiste en esgrimir constantemente la amenaza de que la finca será cerrada o vendida, porque supuestamente ha bajado la calidad del producto. En realidad, algunos problemas fitosanitarios que se han presentado se deben básicamente a la aplicación del trabajo en línea y a la sobrecarga de labores.

Los obreros de La Fragancia han sido ejemplares, han soportado con dignidad los atropellos y no han cedido al chantaje de la compañía.