Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Respuesta a las mentiras de la empresa y protesta por la persecución sindical y las injusticias

En respuesta a nuestra última comunicación, el señor Cañaveral ha tenido que retractarse de la especie que regaron él y sus subalternos inmediatos, acerca de que botaban la flor por culpa de Untrafragancia. La verdad completa es la que dijimos en nuestra comunicación a la gerencia: que la flor se bota por mala programación y por los efectos negativos del trabajo en línea, a lo cual debe sumársele que ésta nunca ha sido una buena época para la venta de este producto. Esos embustes también los desmintieron claramente las organizaciones que apoyan a los obreros de la floricultura colombiana en Estados Unidos.
En respuesta a nuestra última comunicación, el señor Cañaveral ha tenido que retractarse de la especie que regaron él y sus subalternos inmediatos, acerca de que botaban la flor por culpa de Untrafragancia. La verdad completa es la que dijimos en nuestra comunicación a la gerencia: que la flor se bota por mala programación y por los efectos negativos del trabajo en línea, a lo cual debe sumársele que ésta nunca ha sido una buena época para la venta de este producto. Esos embustes también los desmintieron claramente las organizaciones que apoyan a los obreros de la floricultura colombiana en Estados Unidos.
 
La carta de la gerencia, también acepta que va a haber retiro de personal, pero afirma que dizque al erradicar variedades no habrá recarga de trabajo y, menciona, con la mayor frescura, que La Fragancia seguirá respetando la ley, y que no la desvela la existencia de nuestro sindicato porque lo que le interesa es llegar a acuerdos.
 
Pero, a la gente hay que juzgarla no por lo qué dice sino por lo que hace. ¡Cómo así que no va a haber recarga laboral, cuando hace rato la estamos sufriendo! ¿O no es cierto que en la poscosecha ahora el aseo se lo asignan a una sola persona, mientras antes lo hacían tres, o que los patinadores no dan abasto para surtir la flor y no tienen ni un segundo de descanso? ¿O tampoco es verdad que en la misma poscosecha los ingenieros están exigiendo de manera inmisericorde más y más rendimiento y tienen extenuados a todos los obreros? ¿O es mentira que en ésta área, para cumplir con las exigencias, la gente no está pudiendo ni ir al baño?
 
Y qué decir de otra formas de presión sobre los trabajadores, como la que ha impuesto, en el área 3, de El Rubí, la ingeniera Liliana Méndez, quien en asocio de la señora Mary Castro, trata de encubrir su falta de capacidad para organizar y planificar las labores, no se comunica con todo el personal sino con el reducido grupo que mantiene cepillándola, y después descarga las consecuencias de su ineptitud sobre quienes les tiene ojeriza por pertenecer al sindicato obrero. Aparte de eso, no acepta ni las sugerencias ni las críticas de los operarios, a quienes considera inferiores. Lo mínimo que debía saber esta pretenciosa doctora es que que sólo juntando la inteligencia, experiencia y habilidad de los trabajadores con los conocimientos teóricos y técnicos, es que puede administrarse mejor cualquier empresa, y que son los obreros, que ella tanto desprecia, quienes, la mayoría de las veces, hacen los principales aportes.

El gerente sostiene que no lo desvela Untrafragancia y que por el contrario la empresa respeta la ley y busca llegar a acuerdos con el sindicato. Si eso es cierto, por qué en el área 1 de Ipanema, se valió de la señora Nubia Murcia, quien no sólo le imploró perdón a la gerencia por haberse afiliado, sino que está dedicada a presionar a los operarios a su cargo para que abandonen el sindicato. No pasará mucho tiempo para que esta señora experimente en su propio pellejo cómo le paga el diablo a quién bien le sirve. Mientras tanto, la junta directiva del sindicato ha decidido expulsarla de la organización.

Señor gerente, si es verdad que le interesan los acuerdos y el bienestar del personal, por qué a tantos compañeros de Ipanema, por cualquier invento de los jefes, les reducen la bonificación. Finalmente, y lo más importante de todo ¿por qué la compañía se empecina en quitarnos a casi todos los obreros parte del salario y hasta de la alimentación, en represalia por habernos retirado de su sindicato de bolsillo? ¿Por qué no nos devuelve nuestros derechos? Obras son amores y no buenas razones, señor gerente.

Unión de Trabajadores de C.I. Flores La Fragancia Ltda., Untrafragancia

 
José Mora
Presidente
 
Alberto Salamanca 
Secretario general
 
Facatativa, septiembre 27 de 2006.