Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

A Dole le llegó la hora de negociar con Sintrasplendor

Beatríz FuentesLos obreros de Splendor Flowers hoy más que nunca en pie de lucha por su derecho a negociar una verdadera convención colectiva

El 30 de septiembre próximo se vence la convención que de manera fraudulenta impusieron entre Splendor Flowers y Sinaltraflor, con el propósito de arrebatarles el derecho a la negociación a los trabajadores que, en noviembre de 2004, fundaron y adhirieron masivamente a Sintrasplendor. Ha llegado la hora en que el grupo Dole no podrá seguir evadiendo su obligación de pactar una convención con el sindicato obrero que, luego de 20 meses de resistencia contra toda clase de atropellos, hoy está más fortalecido y dispuesto a hacer respetar el derecho que tiene a representar a la inmensa mayoría de los operarios.

Los obreros de Splendor Flowers hoy más que nunca en pie de lucha por su derecho a negociar una verdadera convención colectiva 

El 30 de septiembre próximo se vence la convención que de manera fraudulenta impusieron entre Splendor Flowers y Sinaltraflor, con el propósito de arrebatarles el derecho a la negociación a los trabajadores que, en noviembre de 2004, fundaron y adhirieron masivamente a Sintrasplendor. Ha llegado la hora en que el grupo Dole no podrá seguir evadiendo su obligación de pactar una convención con el sindicato obrero que, luego de 20 meses de resistencia contra toda clase de atropellos, hoy está más fortalecido y dispuesto a hacer respetar el derecho que tiene a representar a la inmensa mayoría de los operarios.

Desde la consumación de aquella trampa ha pasado mucha agua bajo el puente. A la empresa no le valieron ni las amenazas ni las presiones y mucho menos los halagos para que los directivos y las bases abandonaran la organización consecuente. No obstante haber hecho sentir el peso de su influencia en el Ministerio de la Protección Social, fracasó en su intento por impedir que Sintrasplendor obtuviera el registro sindical. No pudo imponerles la convención espuria a todos los trabajadores, porque éstos respondieron renunciando a ella masivamente. Tampoco le prosperó el engaño de jugar con la aspiración de los obreros a tener contratos a término indefinido pues, detrás de la aparente complacencia con esta reivindicación, éstos descubrieron que lo que buscaba la compañía era poder despedirlos con “justa causa” por cualquier motivo baladí. Mucho menos logró amilanarlos con infamias como que el sindicato obrero pretendía quebrar la compañía o con insinuaciones de que éste usaba los procedimientos del terrorismo, que siempre ha rechazado.

Dole y Sinaltraflor eluden una consulta democrática
 
Ante la obstinación de la multinacional en hacer aparecer a Sinaltraflor como el sindicato legítimo, desde febrero pasado Sintrasplendor le propuso que se llevara a cabo una consulta directa a los trabajadores, para que mediante una votación secreta, supervisada por el Ministerio de la Protección Social y entidades no gubernamentales de reconocido prestigio internacional, se estableciera, sin ninguna interferencia patronal, cuál de los dos sindicatos debía representarlos en la negociación del pliego. Esta iniciativa recibió el respaldo ferviente de las bases y la simpatía de las organizaciones internacionales que siguen de cerca el proceso. La compañía optó por mostrarse favorable, pero nunca se comprometió seriamente con su realización, pues ella y Sinaltraflor son conscientes de que en un evento semejante sería rotundo el rechazo al sindicato esquirol.

Aunque durante meses la Dole procuró evadir pronunciarse abiertamente en contra, lo cual fue siempre su posición real, el respaldo conquistado por la idea de la consulta la obligó a discutirla directamente con Sintrasplendor. Para ello vino a Colombia una delegación encabezada por el señor John Amaya, presidente de Dole Fresh Flowers, la casa matriz de todo el negocio florícola de la multinacional. Los días 20 y 21 de junio se efectuaron sendas reuniones entre las partes. La del 21 se hizo en el Ministerio de la Protección Social, en la Dirección de Inspección y Vigilancia, y fue presidida por la doctora Luz Stella Veira. Además de los representantes de la firma y de Sintrasplendor, asistieron un delegado de Sinaltraflor y el doctor Carlos Guarnizo, abogado laboralista ex consultor de la Organización Internacional del Trabajo, OIT.

Ante el pliego, el sindicato obrero se esfuerza por la unidad mientras Sinaltraflor fomenta la división

En medio de las discusiones la compañía planteó que, a cambio de la mencionada decisión democrática, estaría dispuesta a negociar con los dos sindicatos un petitorio que de manera unificada éstos le presentaran. Sintrasplendor, dando una vez más una clara muestra de su disposición al diálogo, ofreció llegar a un acuerdo en torno a esa fórmula e incluso pidió que se redactara el convenio ése mismo día ante el Ministerio. El delegado de Sinaltraflor, aunque de mala gana, aceptó también; y el presidente de Dole Fresh Flowers afirmó que estaría dispuesto a postergar su estadía en Colombia para suscribir tal acuerdo. Finalmente, se convino en que la compañía pusiera por escrito los términos del compromiso, les enviara el borrador a los sindicatos con el objeto de que éstos hicieran sus observaciones y se firmara, a más tardar, el 23 de junio.

Sin embargo, al día siguiente de la reunión con el gobierno, la propia compañía intercedió por Sinaltraflor, que pedía unos plazos indeterminados para definir si suscribía o no lo pactado. El señor Figueroa y su grupo daban así otra muestra palmaria de que lo único que los mueve son los cálculos mezquinos y no los intereses de los floristeros; para confirmarlo, el 28 de junio, distribuyeron un panfleto contra Untraflores y el sindicato obrero, en el que anunciaron su oposición a la consulta y su negativa a negociar unificadamente el próximo petitorio.

 El jueves 29, Sintrasplendor efectúo dentro de las instalaciones de la empresa, antes del inicio de la jornada laboral, un concurrido y combativo mitin en el cual Beatriz Fuentes, a nombre de la dirección sindical, denunció la actitud divisionista y sectaria de Sinaltraflor, pero advirtió que el resultado final del acuerdo estaba en manos de la Dole, porque en últimas ésta es la responsable, por acción o por omisión, del comportamiento de la camarilla patronalista de Figueroa, que ella misma metió a la fuerza a la plantación. Sin embargo, acosada por el repudio de las bases, dicha camarilla, luego de haber cerrado las puertas al entendimiento, le comunicó a Sintrasplendor, a través de la empresa, que pedía hasta el 10 de julio para tomar definitivamente una posición.

Pero, sólo hasta el 19 de julio la empresa le comunicó a Sintrasplendor que Sinaltraflor no negociaría conjuntamente el pliego de peticiones. Esto pone en evidencia que los vendeobreros de Adriano Figueroa, Armando Franco y William Blanco no se preocupan ni un minuto por los intereses de los trabajadores. No quieren negociar una convención colectiva que mejore las condiciones de los obreros de Splendor. Sólo les interesa reunirse a espaldas de los obreros con las gerencias sin importarles la suerte de sus dos mil compañeros de trabajo. Y la empresa, que acaba de firmar un compromiso con Sintrasplendor, usa al grupillo patronalista para burlarse de la palabra empeñada.

Así las cosas, Sintrasplendor presentará su pliego de peticiones y exigirá que la compañía se siente a negociarlo hasta concluir en una auténtica convención colectiva. Ni los trabajadores de los dos cultivos en que se divide la empresa, ni las crecientes voces amigas en los Estados Unidos y otros países permitirán que, nuevamente, este  monopolio se salga con la suya.