Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Aprovechemos el avance de los trabajadores para derrotar la intransigencia del grupo Dole

El pasado martes, por orientación de la Dole en Miami, los gerentes de Splendor y la Fragancia, le dirigieron una carta a Untraflores en la cual le exigen suspender la denuncia pública de los supervisores, ingenieros y demás empleados de manejo, porque de lo contrario recurrirán a demandarnos por calumnia y relacionan nuestras acusaciones como hechos que pueden poner en peligro a dichas personas.

Aprovechemos el avance de la conciencia, la organización y la movilización de los trabajadores para derrotar la intransigencia del grupo Dole

 

El pasado 29 de abril se convirtió en un día histórico para los floristeros. En la combativa marcha convocada por los sindicatos independientes participaron más de 500 obreros. La movilización no la pudieron impedir ni las maniobras de la empresa, ni la programación de horas extras, ni el abrumador despliegue policial. A la imponente columna de marchantes que salió de Splendor El Corzo se le sumaron otros cientos de trabajadores de Benilda, Splendor El Rosal, La Fragancia, Cóndor y Santa Bárbara, en donde también han florecido los sindicatos independientes. Una delegación de sindicalistas e integrantes de otras organizaciones de Estados Unidos desfiló hombro a hombro con el obrerismo.

En los 8 kilómetros de recorrido nunca cesaron de escucharse las consignas contra la recarga laboral, la persecución sindical, los sindicatos patronales y, en el caso de Splendor, para que la empresa, de una vez por todas, se decida a aceptar que en una votación secreta y directa los trabajadores decidan qué sindicato los debe representar.

Ante esta demostración de avance de la conciencia, la organización y la combatividad de los trabajadores, el grupo Dole trata de tomar revancha arremetiendo contra las organizaciones consecuentes. El pasado martes, por orientación de la Dole en Miami, los gerentes de Splendor y la Fragancia, le dirigieron una carta a Untraflores en la cual le exigen suspender la denuncia pública de los supervisores, ingenieros y demás empleados de manejo, porque de lo contrario recurrirán a demandarnos por calumnia y relacionan nuestras acusaciones como hechos que pueden poner en peligro a dichas personas.

Ante esto, lo primero que respondemos es que no podrán amedrentarnos. No permitiremos que también se nos mutile la libertad de expresión, por parte de una empresa extranjera. No cederemos en la exposición pública de quienes tratan despóticamente a los trabajadores, los humillan, los acosan, los coaccionan a desafiliarse del sindicato obrero y someterse a la camarilla patronal de Sinaltraflor.

En cuanto a relacionar nuestras denuncias con la violencia existente en Colombia, nuestra posición ha sido y es muy clara. Rechazamos sin vacilación cualquier método violento contra las personas para resolver las contradicciones con la compañía. Para nosotros lo único válido es la movilización decidida de los trabajadores para exigir el respeto de sus derechos.

Que quede claro. Quienes atropellen a los trabajadores seguirán siendo objeto de nuestra denuncia, no solo pública sino legal; en cambio, quienes teniendo posiciones de mando sean respetuosos de las garantías de los trabajadores tendrán nuestro firme respaldo. A estos últimos los respaldamos en su inconformidad frente a la multinacional que no sólo los lanza contra los operarios, sino que los exprime laboralmente y los mantiene amenazados de dejarlos cesantes, en aplicación de su llamada política de reducción de costos.

Abajo el empeoramiento de la alimentación

 

Compañeros: no soportemos más el deterioro de las condiciones de vida. Cada día que pasa es peor la calidad de la comida del casino y de los refrigerios. Con frecuencia cada vez mayor, principalmente El Corzo, se sirve comida descompuesta. Lo que no está dañado es servido en porciones tan ínfimas que no alimentarían a un niño, mucho menos sirven para reponer la fuerza de trabajo de quienes tenemos que soportar ritmos de trabajo agobiantes, temperaturas extremas, madrugadas, horas extras, etc. Es el colmo que hasta reduzcan la cantidad de agua disponible para beber, como está sucediendo en El Rosal. Los refrigerios son cada vez más exiguos y de pésima calidad. Exijamos con energía comida de buena calidad y suficiente, no es una limosna, es parte de nuestro salario, es nuestro derecho. Todos firmemos el memorial para exigirle a la compañía la inmediata solución de este problema.

¡Votación secreta ya, para que los trabajadores escojan el sindicato que los represente!

Sindicato de Trabajadores de Splendor, Sintrasplendor – Untraflores

 

Facatativá, 10 de mayo de 2006