Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Abajo la trampa de las cooperativas

La inventiva patronal para quitar los derechos al obrero no tiene límites. Están imponiendo el «cooperativismo» para enganchar el personal.  Así desaparecen, como por arte de magia, los contratos de trabajo ya sean fijos o indefinidos. Al operario se le llama «asociado», «trabajador asociado», «socio». Ya no se reciben salarios ni prestaciones sino «compensaciones». Ya no se es empleado de la compañía donde se labora, sino de la «unidad estratégica de negocios» de la cooperativa.
 
Es un maldito engaño: no hay a quien reclamarle porque supuestamente los patrones dejaron de existir; no se pueden poner demandas laborales y mucho menos crear sindicatos. Todo esto es ilegal pero se hace con la complicidad del gobierno. Organicémonos para derrotar este terrible atropello.