Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Huelga en la zona bananera de Urabá contra imposición de cooperativas y agencias temporales

El pasado11 de junio, con la firma de una nueva convención colectiva, concluyó la huelga que iniciaron el 27 de mayo más de 16.000 obreros de 320 fincas bananeras de la región de Urabá. Agrupados en el Sindicato de Trabajadores de la Industria Agropecuaria, Sintrainagro, decidieron lanzarse al paro luego de 60 días de negociación directa con los empresarios, quienes mantuvieron una total intransigencia frente a las peticiones de sus empleados.
 
Los trabajadores pedían, entre otras cosas, incremento de los salarios y del Fondo de Vivienda, pero el punto principal que condujo al conflicto huelguístico fue el rechazo a la exigencia de las compañías de establecer nuevas formas de contratación del personal a través de firmas temporales y de cooperativas, en contra de lo establecido en la convención colectiva. Con esto la patronal pretendía desmejorar de entrada las condiciones de cerca de 4 mil trabajadores e iniciar una arremetida para desvertebrar la organización sindical, con el fin de generalizar el régimen de contratistas y el pago de escasamente el salario mínimo.
 
Como todos los patronos los empresarios bananeros se quejan, ante cualquier exigencia de los trabajadores, de que éstos los quieren quebrar; sin embargo, ese infundio lo desmiente el hecho de que en esta agroindustria los costos laborales apenas representan 19% de los costos totales, mientras que  solamente el año pasado las utilidades de las empresas sumaron 257.400 millones de pesos. Lo que realmente sucede, como lo denunció el sindicato, es que aspiran a aumentar esas enormes ganancias en 115.000 millones de pesos más, a costa de someter al hambre y a la inestabilidad a los obreros.
 
En contra de los embustes de los empresarios, en uno de los comunicados de Sintrainagro durante el paro se advirtió: “No pretendemos acabar con la industria bananera, pero tampoco estamos dispuestos a permitir que nos arrebaten, en busca de abaratar los costos laborales, las conquistas adquiridas durante más de tres décadas de arduas luchas”.

Los obreros bananeros nos dieron un ejemplo a los trabajadores de la floricultura. Como ellos, debemos unirnos en una única y poderosa organización, sólo así podremos enfrentar con éxito las innumerables injusticias a las que estamos siendo sometidos.