Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Rechazo a intromisión de empresarios en decisiones del sindicato

El Fondo Internacional para los Derechos Laborales, ILRF, invitó en el mes de mayo a Washington, Estados Unidos, a una delegada de Untraflores para que durante la celebración del día de la madre, participara en varios eventos sobre la situación de los trabajadores de la floricultura. El grupo canadiense CASA programó otros actos en Canadá sobre el mismo tema.
Untraflores designó para esa gira a Esperanza Cerero, secretaria general del sindicato. Élla le solicitó al gerente de Benilda, Carlos Gómez, que le concediera una licencia no remunerada o le adelantara por tres días las vacaciones a las cuales tenía derecho a partir del 8 de mayo. El gerente no quiso otorgar ni la licencia ni las vacaciones, a pesar de la insistencia del sindicato y de personas y organizaciones de Colombia y Norteamerica.

A menos de una semana de la fecha programada el señor Gómez le comunicó a la presidenta de Untraflores que permitiría  el viaje si quien lo hacía era ésta o un integrante del pacto colectivo, aparato de bolsillo de la empresa. El sindicato rechazó por unanimidad la arbitraria injerencia patronal y determinó que si no era Esperanza nadie de sus miembros efectuaría la gira.

Esto se les informó a los convocantes del encuentro en una comunicación con copia al gerente de Benilda, en la cual se señaló lo siguiente: “A pesar de que sabemos que los resultados —del viaje— serían muy importantes (...) no podemos aceptar que el precio de hacerlo sea el de hipotecarle al empresario nuestra independencia y autonomía. Estamos convencidos de que, para convertirse en el verdadero adalid de los sufridos floristeros colombianos, lo primero que debe hacer Untraflores es preservar su independencia frente a los patrones, el gobierno y cualquier otro poder que pretenda imponerle condicionamientos a sus determinaciones”.

Debido a su arbitraria posición, la empresa recibió decenas de cartas de protesta, entre otras, una de Jan Schakowsky, representante por el Noveno Distrito de Illinois a la Cámara de los Estados Unidos. La representante Shakowsky, escribió, el 8 de mayo,  en el periódico Chicago Sun Times, una nota en la que alerta a los norteamericanos  sobre la explotación de las obreras de flores en Ecuador y Colombia.

De los mensajes de protesta enviados a Benilda desde el exterior, muchos contenían el siguiente párrafo: “Existen informes acerca de que las violaciones a los derechos laborales son comunes en la industria colombiana de flores. Muy pocos trabajadores de la floricultura están afiliados a sindicatos como consecuencia de la fuerte represión patronal. Asocolflores y Benilda han negado estas acusaciones, sin embargo, este incidente le ayuda muy poco a Benilda y a las demás compañías productoras de flores a mejorar su reputación. Le urgimos enfáticamente a que reconsidere su decisión y le garantice a Esperanza la licencia no remunerada que ella le solicitó, de esa manera usted demostraría respeto por el derecho a la libre asociación de sus empleados”.