Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Por medio de esquiroles los empresarios buscan dividir y engañar a los trabajadores de Benilda

Luego de casi cuatro años de perseguir por todos los medios a Untraflores y ante el creciente respaldo de los trabajadores al sindicato, la empresa Benilda decidió recurrir a la vieja maniobra de oponerles a las organizaciones auténticas de los obreros la creación de aparatos que los patrones manejan a su antojo. En esta ocasión recurrió a conformar una Asociación de Trabajadores de Benilda S.A.C.I., Asotraben, a la cual obligó a afiliar a la mayoría de los trabajadores contratados directamente por la empresa. Los propios dueños y el gerente recorrieron todas las áreas invitando con palabras dulces a los operarios a afiliarse, mientras ordenaban a jefes y supervisores llevar el mensaje de que quien no lo hiciera sería despedido.

Para cumplir con su propósito los empresarios se valieron de un reconocido agente de los patrones, el señor Ernesto Medina Dueñas, presidente de un aparato sindical llamado Fetraboc, federación afiliada a la central obrera CGT. El mismo señor Medina Dueñas cuenta en su periódico, llamado Concertación, que él le ofreció sus servicios a Asocolflores, el gremio de los empresarios, para «capacitar» trabajadores, gerentes, supervisores, agrónomos y funcionarios administrativos. Su verdadero propósito consiste en crear, donde les convenga a las empresas, asociaciones que éstas mangoneen y perseguir a quienes se traten de organizar de manera independiente para defender de verdad los intereses de los obreros. Benilda S.A.C.I. también recurrió a un grupito de esquiroles que desde 2001, cuando se fundó Untraflores, le vienen sirviendo a la empresa en su labor divisionista.

Mientras los empresarios no se han ahorrado ninguna arbitrariedad contra Untraflores (despidos, rebajas de salarios, aislamiento, negación de permisos, hasta para cumplir citas médicas), a su «asociación» la llenan de gabelas, tanto que incluso ésta fue creada en horas laborales el pasado 30 de julio, día en que empacaron en un bus a 41 operarios, a quienes escogieron a dedo para llevarlos a un restaurante, para constituir allí, con el esquirol Medina Dueñas, el sindicato patronal. Los directivos patronalistas viven en permiso permanentemente, asisten a capacitaciones, la empresa les costea los gastos de las reuniones, y hasta la gerencia los ha enviado a las manifestaciones que organizan las centrales sindicales, es decir, lo único que les importa a los patrones es que traicionen a sus compañeros de trabajo y les alcahueteen las cada vez mayores injusticias.

Con esta treta, Benilda S.A.C.I., aconsejada por Asocolflores, también pretende simular que respeta la libertad de asociación de los trabajadores, ya que por sus continuas violaciones ha sido condenada varias veces por los tribunales colombianos y ha recibido el rechazo de cientos de personas y organizaciones a lo largo y ancho del mundo, principalmente en Europa y Estados Unidos.

A los pocos días de haber sido inscrito en el registro sindical, el sindicato patronalista les envío comunicaciones a la presidenta y a la junta directiva de Untraflores con el supuesto fin de que ésta hiciera propuestas sobre un pliego de peticiones para presentarle a la empresa. Untraflores aceptó mediante una carta, que se les repartió a los 1.800 operarios de la empresa, sentarse a discutir esa posibilidad siempre y cuando se cumplieran al menos los siguientes requisitos: 1) que  Asotraben y Untraflores citaran asambleas de los trabajadores en las que éstos definieran qué puntos debían presentarse en el pliego; 2) que se impulsara que el pliego debía centrarse en los siguientes aspectos: A) eliminar la contratación por parte de agencias temporales de empleo y cooperativas y que todos los trabajadores actuales pasaran a ser contratados directamente por la empresa; B) garantizar la estabilidad laboral; C) exigir incrementos en el salario y las prestaciones sociales que cubrieran la pérdida de poder adquisitivo en los últimos años; D) demandar garantías para el ejercicio de la actividad sindical. 3) Nombrar una comisión negociadora del pliego de peticiones compuesta por igual número de miembros de las dos organizaciones. 4) No firmar ningún acuerdo con la Compañía sin someterlo previamente a la aprobación de los trabajadores.

Por toda respuesta, y pretendiendo ocultar nuestra clara posición, el sindicato patronal publicó un boletín en el cual señalaba que no había recibido contestación de Untraflores y expresaban, además, que sus invitaciones a elaborar el pliego se habían hecho para cumplir un requisito legal, pero no con el propósito verdadero de actuar conjuntamente. Claro que así tenían que proceder porque a la mencionada asociación sólo le gusta actuar coordinadamente con la gerencia de Benilda.

Posteriormente, entre la empresa, Fetraboc y Asotraben se dedicaron a elaborar el pliego de peticiones en el que simplemente consignan los aspectos contenidos en el pacto colectivo impuesto por la empresa, el cual fue fraguado por Benilda en el 2001 como respuesta al nacimiento de Untraflores. Sobre los puntos centrales planteados por nosotros consignan lo siguiente: respecto a los contratos no piden el enganche directo de todo el personal, sino que proponen que la empresa contrate mediante intermediarios el 20% de los empleados, dejando abierta la tronera para mantener la situación actual en la que el personal de temporales, contratistas y cooperativas es ya el 50% de la planta. En cuanto a las prestaciones extralegales en lugar de exigir, como es la aspiración de los obreros, que éstas tengan incidencia salarial, de entrada plantean que: «Las partes acuerdan que las primas extralegales, auxilios y beneficios que se pactan en la presente convención colectiva no constituyen salario ni factor del mismo», o sea que quedarán como estaban en el pacto colectivo e incluso antes de que éste empezara a regir. En cuanto a estabilidad laboral no se pide absolutamente nada. En síntesis, ahora Asotraben, Medina y principalmente Gómez, el gerente de la empresa, volverán convención el pacto, y los trabajadores, por la actitud servil de la nueva asociación que se negó a actuar conjuntamente con Untraflores, perderán la oportunidad de haber alcanzado mejoras importantes en las condiciones de vida y de trabajo.

No obstante, lo peor de todo es el desconocimiento total de los obreros. Asotraben, en un reciente boletín, lo único que hizo fue anunciarles cuáles serían los días de «negociación» del petitorio, sin ni siquiera molestarse en señalar que con la unidad y la presión masiva de los casi 900 afiliados, la empresa se vería obligada a firmar algunas mejoras importantes. Pero lógicamente no puede esperarse que actúen así ya que el papel para el que han sido entrenados se reduce a acatar lo que les dicte la Gerencia.

Los trabajadores de Benilda aprenderán rápidamente que nada pueden esperar de las organizaciones que son manipuladas por los patrones y, más temprano que tarde, desecharán a los desprestigiados  jefecillos de Asotraben, con todo y su señor Medina, y en su lugar erigirán una organización verdaderamente independiente y autónoma, que los conduzca no a la entrega sino a la defensa consecuente de sus derechos.