Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

¡Basta ya de aumentar la carga de trabajo!

Las empresas siguen ideando maneras, a cual más crueles, de aumentar el rendimiento laboral. Reproducimos apartes de las denuncias de Untraflores y Sintrasplendor al respecto.

Las dos organizaciones han puesto sendas querellas ante la Inspección del Trabajo de Facatativá. En el caso de Benilda S.A. C.I., la inspectora ya ordenó un peritazgo.

Del boletín de Untraflores, del pasado 7 de marzo, sobre el llamado trabajo en grupo, impuesto recientemente en Benilda S.A. C.I.:

«Veamos un ejemplo del nuevo sistema de explotación de nuestra fuerza de trabajo. En San Marino se le entregan, sólo para corte, cuatro mil camas a un grupo de 40 trabajadores (lo que antes hacían 80), y la empresa pretende que completen la labor en las ocho horas, porque si toca hacer tiempo extra, como es lógico que suceda, esto se tendrá en cuenta para botar gente. A quienes cortan en camas hidropónicas se les exige el mismo rendimiento a pesar de que deben hacerlo encharcados hasta los tobillos, arrastrar el carro por el fango y utilizar incómodas posiciones para tratar de librarse del barro. Ya se conocen casos de compañeros a quienes se les han entregado más de 80 camas, cuando antes lo máximo eran 30. Al aumentar de esta manera brutal el rendimiento en el corte la presión también se generaliza sobre los grupos de desbotone, guía o siembra y, desde luego, sube el ritmo y la cantidad de trabajo en la sala de clasificación. En las áreas en las que aún no hayan puesto en práctica estas políticas no demorarán en hacerlo. Para extraernos hasta la última gota de sudor la empresa ha formado una cadena que va de la gerencia a los ingenieros y de estos a los supervisores quienes, en su gran mayoría, se dedican a competir entre ellos por ver quien es capaz de obtener más y más rendimiento de los operarios y así congraciarse con los dueños. Por ello atosigan, con reloj en mano contabilizan cuantos tallos se cortan en la hora, miden el tiempo en que se completa una lona, y como siempre les parece que se avanza muy despacio, apuran a gritos para que se haga aún a más velocidad. 

Estas exigencias, terminarán arruinando nuestra vida en poco tiempo. Habrá más accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales se dispararán; entonces, como ya no seremos «productivos», la empresa nos desechará sin ninguna compasión.» Ante la querella puesta por el sindicato el Ministerio ordenó un peritazgo que esperamos conduzca a una sanción a la empresa.
 Supervisores que maltratan a los operarios en Benilda: Entre ellos se destacan Carmen Cárdenas y Antonio Zabaleta, de cultivo, y Consuelo Macías, de poscosecha, quienes humillan y tratan con vulgaridad a los compañeros, les pasan informes mentirosos para empapelarlos, no respetan las restricciones y hasta les impiden hablar en las reuniones.»

Del Boletín Nº 13 de Sintrasplendor, titulado: Luchemos contra la implantación del trabajo en línea, emitido el pasado 23 de marzo.

«Splendor está imponiendo el llamado trabajo en línea. Por ejemplo, En El Rosal asignaron 9 módulos (1.080 camas), de la siguiente forma: 6 operarios para corte, 4 para alineamiento y barrida, 2 para erradicar. Este sistema inhumano de explotación, inevitablemente aumentará las enfermedades profesionales y los accidentes de trabajo, a causa de la redoblada intensidad de la labor y de la realización de la misma actividad durante la jornada; para probarlo, no hay sino que ver la cantidad de compañeros que acaban el día con las manos y los ojos inflamados y con otro sinnúmero de dolencias. Así, extenuando sin medida nuestra fuerza de trabajo, la empresa ya ha recuperado varias veces las miserias que acordó con el sindicato patronal. Este sistema es aún peor que el impuesto hace poco en Benilda, donde asignaron para el corte de 4 mil camas a 40 trabajadores, lo cual generó la protesta de los trabajadores, liderados por Untraflores, por lo que la empresa tuvo que aumentar el número de cortadores. Le hemos pedido al Ministerio que investigue este aberrante sistema. Sintrasplendor responsabiliza directamente a la empresa por las consecuencias que tengan sus métodos esclavistas de explotación sobre la salud e integridad física de los obreros.»