Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Denuncias Florecer N° 12

Denuncias recogidas sobre las empresas Flores de La Sabana, Agrícola El Retiro, SB Talee de Colombia, Palermo Inverpalmas, Flores Luisa Farms - Los Árboles y Agrícola La Montaña.

Flores la Sabana

Flores La Sabana es una de las empresas más grandes al norte de Bogotá. La situación de los obreros que laboran en este cultivo es particularmente crítica: se les deben los salarios correspondientes a tres quincenas; aunque el gerente dice que no les va a quitar un peso, a la vez sostiene que no va a ser fácil ponerse al día debido al precio tan bajo del dólar. Lo dramático de esta situación es que, aparte de tener a los obreros aguantando hambre, como lo expreso una empleada, la mayoría del personal antiguo no soporta más y muchos han renunciado conscientes de que pueden perder las pocas garantías que los cobijan. Cabe anotar que el número de trabajadores enganchados por cooperativas y contratistas han aumentado,  dramáticamente.

La empresa les adeuda los cheques del subsidio familiar de varios meses, no les ha entregado las dotaciones desde hace un año, les está descontando la seguridad social, pero la compañía no esta pagando a las entidades de salud y pensiones  correspondientes y, aun más grave, el personal no tiene derecho a los servicios médicos, muchos de ellos han tenido que sacar dinero prestado para pagar por su cuenta el servicio de urgencias. 

Las labores que deben realizar son agobiadoras: el número de camas de muchos operarios han subido a 100, como es el caso de la rosa; cada cuarto de hora los supervisores hacen sonar pitos para que los operarios, bajo enorme presión, incrementen su ritmo de trabajo; el cuarto de hora de descanso de la poscosecha, en las temporadas de alta producción, fue eliminado y cundo la jornada se prolonga más allá de media noche apenas se les tira una tasita de sopa. Las pruebas técnicas para enganchar personal son otra forma de explotación, pues se realizan en períodos de tiempo largos y el grueso de quienes las presentan es rechazado.

Quizás lo peor de todo este asunto es que la organización sindical que existe en Flores La Sabana en vez de defender firmemente los intereses de los trabajadores, se une a la campaña de la empresa por arrebatarles sus derechos e incrementarles las labores.
Para frenar todas estas aberraciones se hace necesario construir un sindicato sobre el que la empresa no pueda tener control y que defienda sinceramente a los obreros que trabajan en Flores La Sabana.

Flores Calima

En esta empresa laboran alrededor de 300 obreros. Para rebajar costos la empresa implementó el sistema de descansar el sábado laborar el domingo. Al grupo que le corresponde el domingo, les paga  como un día ordinario y les  abona  $4.000 de más.

Para que los trabajadores no protesten ante este engaño, el gerente los reunió y les dijo que era ley del gobierno y, para sustentar la mentira, llevo a un abogado.

Todos estos engaños a lo único que tienen que conducir es a que los obreros se vean en la obligación  de educarse  y organizarse.

 

Agrícola El Retiro: yugo para los trabajadores

Agrícola el Retiro, compañía ubicada en el municipio de Bojacá, cuenta con 300 operarios, 150 de los cuales tienen contratos directos con la empresa mientras los demás han sido contratados por temporales como Asistencia Laboral, Servigrillos, Carlos Duarte y William Barajas.

Los trabajadores de esta empresa sufren los peores atropellos en la floricultura colombiana. Se cultiva clavel estándar. A cada persona le asignan 48 camas para hacerles todas las labores: corte, desbotone, encanaste, empiole y aseo general, mientras que la dotación de los   trabajadores esta deteriorada.

En el cultivo exigen que sean cortadas 500 flores por hora y en la sala de clasificación, en altas temporadas, exigen 30 ramos por hora en una jornada que se inicia a las 6 a.m. y se prolonga hasta las 8 y, muchas veces, hasta las 10 de la noche.

A las mujeres las obligan a regar las plantaciones con mangueras largas y pesadas, oficio muy enfermizo que produce demasiado dolor de columna.

Es obligatorio trabajar de 2 a 3 horas extras diariamente, pero el pago sólo se produce en la quincena siguiente.

En fumigación, los operarios laboran de 6 a.m. a 3 p.m. y lo único que les dan para mitigar la sed, es agua; el médico que contrata la empresa para los sábados dice que los fumigadores no sudan lo suficiente para ganarse un vaso de leche, que el agua es más que suficiente.
Es indispensable que los obreros de Agrícola el Retiro se unan a Untraflores para reclamar sus derechos.

S B Talee de Colombia: empresa donde maltran y humillan

Por Aidé Silva
Ubicada en el kilómetro 4, vía Bojacá, donde antiguamente era el salitre. Allí los trabajadores se sienten agobiados de tanta explotación y maltrato. El pasado 6 de diciembre, el señor Celiar Noreña, dueño de la compañía se dirigió a los operarios de la poscosecha con palabras grotescas como: ustedes me están robando, no sirven para nada, la portería esta abierta. Tanta fue la furia del patrón que cogió a patadas las tinas donde se depositan los ramos. Todo el problema radica en que los operarios no alcanzan a dar el exagerado rendimiento que les exige la empresa.

Los operarios se sienten tan humillados que hubieran preferido que les dieran correa y no los maltrataran de esa forma; los obligan a trabajar horas extras que no les remuneran dizque porque las acumulan para después devolverlas en tiempo; algunos ya han laborado hasta 300 horas. Pero si alguien pide un permiso tiene que hablar con el supervisor, el ingeniero, hasta llegar al jefe de personal, quien le responde que no es posible.

SB Talee tampoco cumple con la dotación, da una cada año y la de los fumigadores es usada, los chanchos rotos y viejos, no se les da tiempo de lavarse y les toca irse a sus casas oliendo al producto.

En la poscosecha hay un solo baño para 50 mujeres y como permanece cerrado, cada usuaria tiene que pedir la llave y esperar su turno hasta media hora. En cuanto al vestier y el casino, los obreros dicen que es mas limpia la cochera de los marranos que estos lugares.

SB TALEE tiene un pacto colectivo que es una verdadera farsa, puesto que no paga más que el salario mínimo, una ridícula bonificación de dos mil pesos, un ínfimo auxilio de alimentación. Con estas miserias quieren seguir sometiendo a los trabajadores a las humillaciones, y eso que tienen Flor Verde, el sello que promueve Asocolflores, que para lo único que sirve es para que los operarios nos intoxiquemos más rápido, porque no cumplen con el horario cuando hacen una aplicación: ingresan al personal a la hora, ni siquiera dan tiempo a que se seque el producto, tanto que en algunas ocasiones asperjan estando los trabajadores de riego en el área aplicada.
 
Es por esa y muchas más razones que llamamos a los miles y miles de proletarios para que se unan y podamos defender nuestros derechos.

Palermo Inverpalmas, centro de explotación laboral

Por Teresa Izquierdo
Empresa ubicada en la vereda Los Árboles, Madrid, Cundinamarca.

Allí a cada operario le asignan 45 camas de clavel estándar, a las que debe hacerles todas las labores correspondientes: cortar, encanastar, desbotonar, desyerbar y aseo general.

En el corte exigen 350 flores por hora, y el que no cumpla con esta cifra lo califican en una planilla de control con color rojo, que significa mal rendimiento. Pero no contenta con esto, la empresa exige que tales labores se terminen en el menor tiempo posible, lo cual termina enfermando a muchos obreros de túnel del carpo.

Después de cumplir con su jornada laboral, los operarios son obligados a trabajar sin ninguna remuneración, de lunes a viernes, hasta cumplir con las tareas impuestas por la empresa. La supervisora Raquel es una de las patrocinadoras de este programa, seguida por la doctora Johann Aldana, quien se encarga de las sanciones que van de tres a diez día de suspensión.
Cuando alguien solicita permiso para ir al médico, la supervisora Blanca Arévalo les hace perder la cita, obligándolos a trabajar horas extras.

Las mujeres embarazadas o enfermas tienen que rendir en las labores diarias a la par con los demás.

La supervisora Claudia García y el ingeniero Efraín Lesmes se han unido en complicidad para humillar y maltratar verbalmente a los trabajadores. Si a un obrero se le enferma un familiar y pide permiso, se lo niegan y le dicen que para creerle debe llevarles el certificado de defunción. Estas dos personas no permiten que nadie les dirija la palabra, pues a todo el que lo hace lo dejan con la palabra en la boca.

A los fumigadores no les dan tiempo para lavar los chanchotes y no disponen de duchas para bañarse con lo que terminan llevando a sus hogares la contaminación de los pesticidas.

El personal de esta empresa comienza su jornada a las 6 a.m. Si se retardan, así sea cinco minutos, en la portería los dejan entrar, pero les descuentan dos horas y después los sancionan de dos a tres días.

Con todos estos atropellos es hora de unirnos a Untraflores para luchar con mucha fuerza y defender nuestros derechos.

Flores Luisa Farms - Los Árboles, del Grupo Falcon

Esta plantación ubicada en Madrid Cundinamarca, vía Puente Piedra, cuenta con 350 trabajadores de los cuales contrata directamente a cerca de 180; los demás los engancha a través de las cooperativas de trabajo asociado T.E.A, Cootraserví, y Servírecursos. Allí se cultiva clavel miniatura. A cada operario le asignan 25 camas para hacerles las siguientes labores: corte, desbotone, encanaste y aseo general.

La supervisora, Lidia López, se encarga de exigir rendimientos para todas las labores y a quienes no cumplen les hace pasar llamada de atención, y por último, hace que la empresa los despida, especialmente si se trata de enganchados en forma indirecta. Esta supervisora tiene a cargo entre 40 y 50 personas a quienes humilla y presiona para que rindan; ella dice que el que da las ordenes es el ingeniero Héctor.

Las mujeres son obligadas a empacar en costales los desechos vegetales y deben llevar los pesados bultos a un basurero que está muy retirado del área de trabajo. Para desarrollar este oficio que antes hacían los hombres, las operarías se las han ingeniado: amarran los costales a un alambre y halan con mucha fuerza por caminos polvorientos unas veces y otras húmedos, arriesgando la salud.

La política de esta Compañía es que se debe laborar los días lunes, miércoles y viernes de 6:30 a.m. a 3 p.m.; los martes y jueves de 6:30 a.m. a 3:30 p.m., con media hora para tomar alimentos; los sábados de 6:30 a.m. a 12:30 p.m., sin derecho ni siquiera a un  refrigerio; lo único que pueden ingerir es agua no muy potable, puesto que el garrafón qué llega al área de trabajo viene tapado con un pedazo de plástico y un caucho de amarrar los ramos, el sabor es desagradable.

La dotación es incompleta. En el año 2005 les dieron una sola, compuesta de dos camisetas, un pantalón y unas botas de caucho; les quitaron los guantes de caucho y lo mismo les hicieron a los emplásticadores a quienes les quitaron los guantes adecuados para esa labor.

La empresa no paga las incapacidades de 1,2 y 3 días, pero sí exigen los comprobantes de dicha falta al trabajo. Todos los permisos personales son descontados.

No contentos con todos estos atropellos, el fondo de empleados les quita la mitad de la prima legal, les descuenta el doble de cuota cuando salen a vacaciones, y cuando ingresan de nuevo, les descuenta la cuota correspondiente dejándolos maní cruzados para comprar alimentos o pagar arriendo.

Ya es hora que los trabajadores de Luisa Los Árboles se organicen y se unan a Untraflores y exijan sus derechos.

Esclavitud y maltrato en Agrícola La Montaña

Por Luís Tautiva
Sigue la arremetida contra los trabajadores de la empresa Agrícola la Montaña. Esta compañía no se interesa por la salud de nuestros compañeros: hay cinco baños antihigiénicos para el uso de más de 300 personas; en caso de urgencias no hay enfermería para los pacientes, no se han preocupado por tener botiquines, camillas ni extintores; tampoco hay salidas de emergencia.

El señor Guillermo Calderón, dueño de la empresa, no se interesa en lo más mínimo por el bienestar de los empleados. Quienes no tienen fondos de ahorros ni disfrutan de ninguna  mejora salarial ni prestacional; al contrario, la carga de trabajo es tan agobiante que a los fumigadores no se les brinda  ni una bebida hidratante, porque, según los patrones “para eso trabajan horas extras”, el personal que transporta la flor para la poscosecha labora sin ninguna protección.

En la sala de clasificación el personal está dividido en dos grupos que se alternan para descansar un sábado y trabajar todo el domingo siguiente, sin derecho al pago de horas extras que supuestamente son compensadas con días de descanso que nunca llegan.

El grupo de la poscosecha entra a las ocho de la mañana y, en muchas ocasiones, termina sus labores antes del fin de la jornada. Los trabajadores regresan a sus hogares y quedan debiendo las horas restantes,  que luego  les cobran en cualquier momento para birlarles el pago extra.

Las mujeres que se ocupan de las plantas pequeñas reciben un sólo overol  al año y las que trabajan en el cultivo más grande un delantal, puesto que Agrícola la Montaña no cumple a cabalidad con la dotación.

La unión de todos los trabajadores hace más débil la opresión patronal
Más que cogidos de las manos, agrandemos nuestros corazones
Únanse a Untraflores y a todos los sindicatos que han surgido