Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Denuncias Florecer N° 12

Palermo Inverpalmas, centro de explotación laboral

Por Teresa Izquierdo
Empresa ubicada en la vereda Los Árboles, Madrid, Cundinamarca.

Allí a cada operario le asignan 45 camas de clavel estándar, a las que debe hacerles todas las labores correspondientes: cortar, encanastar, desbotonar, desyerbar y aseo general.

En el corte exigen 350 flores por hora, y el que no cumpla con esta cifra lo califican en una planilla de control con color rojo, que significa mal rendimiento. Pero no contenta con esto, la empresa exige que tales labores se terminen en el menor tiempo posible, lo cual termina enfermando a muchos obreros de túnel del carpo.

Después de cumplir con su jornada laboral, los operarios son obligados a trabajar sin ninguna remuneración, de lunes a viernes, hasta cumplir con las tareas impuestas por la empresa. La supervisora Raquel es una de las patrocinadoras de este programa, seguida por la doctora Johann Aldana, quien se encarga de las sanciones que van de tres a diez día de suspensión.
Cuando alguien solicita permiso para ir al médico, la supervisora Blanca Arévalo les hace perder la cita, obligándolos a trabajar horas extras.

Las mujeres embarazadas o enfermas tienen que rendir en las labores diarias a la par con los demás.

La supervisora Claudia García y el ingeniero Efraín Lesmes se han unido en complicidad para humillar y maltratar verbalmente a los trabajadores. Si a un obrero se le enferma un familiar y pide permiso, se lo niegan y le dicen que para creerle debe llevarles el certificado de defunción. Estas dos personas no permiten que nadie les dirija la palabra, pues a todo el que lo hace lo dejan con la palabra en la boca.

A los fumigadores no les dan tiempo para lavar los chanchotes y no disponen de duchas para bañarse con lo que terminan llevando a sus hogares la contaminación de los pesticidas.

El personal de esta empresa comienza su jornada a las 6 a.m. Si se retardan, así sea cinco minutos, en la portería los dejan entrar, pero les descuentan dos horas y después los sancionan de dos a tres días.

Con todos estos atropellos es hora de unirnos a Untraflores para luchar con mucha fuerza y defender nuestros derechos.