Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Que se investigue el accidente por el que un obrero de Benilda está al borde de la muerte

William BejaranoEl pasado 7 de marzo, William Alejandro Bejarano, de 22 años, trabajador de Asistencia Laboral, empresa de servicios temporales que envía personal a Benilda S.A. C.I., cuando subía a una volqueta ya sobrecargada un bulto (que usualmente pesan unas seis arrobas) de matas de clavel recién erradicadas, al tratar de colocarlo sobre el elevado montón, que sobresalía más de dos metros del platón del vehículo, se le devolvió golpeándolo y arrojándolo al piso. William Alejandro sufrió varias fracturas en la columna vertebral y la médula espinal se le partió.
William Bejarano
William Bejarano
El pasado 7 de marzo, William Alejandro Bejarano, de 22 años, trabajador de Asistencia Laboral, empresa de servicios temporales que envía personal a Benilda S.A. C.I., cuando subía a una volqueta ya sobrecargada un bulto (que usualmente pesan unas seis arrobas) de matas de clavel recién erradicadas, al tratar de colocarlo sobre el elevado montón, que sobresalía más de dos metros del platón del vehículo, se le devolvió golpeándolo y arrojándolo al piso. William Alejandro sufrió varias fracturas en la columna vertebral y la médula espinal se le partió. En este momento se halla internado en la unidad de cuidados intensivos de la Clínica Nueva, en Bogotá, donde los médicos que lo atienden  sostienen que su estado es irreversible. Si sobrevive quedará paralizado desde el cuello hasta los pies.

Llenar las volquetas con esos desechos hasta construir verdaderas montañas sobre ellas, es una peligrosa práctica usual en los cultivos de flores. ¿Qué necesidad hay de llenar de esa manera los vehículos? ¿Cómo es posible que se arriesgue la vida de los obreros por ahorrarse unos cuantos viajes al botadero? ¿Por qué, según dicen otros operarios, a los trabajadores no se les suministra el equipo de protección indicado para realizar esta labor? Por ejemplo, el peto protector que debe usarse para llevar cargas pesadas.

Pero la indolencia patronal no tiene límites. El mismo día del accidente, mientras llovía copiosamente y la escalera, por la cual suben los trabajadores los fardos a la volqueta, estaba totalmente embarrada y deslizante, a los demás operarios, no obstante el peligro, se les ordenó seguir realizando la misma labor.

Que se debe investigar la responsabilidad patronal en este accidente también lo indica el hecho de que en los últimos días han puesto alrededor de los carros unas mallas de protección que permiten reducir los riesgos en caso de accidente. Sólo después de que la invaluable vida de un proletario se pierde, las empresas empiezan a tomar algunas elementales normas de seguridad. Al parecer, para los floricultores se ha vuelto norma el atroz decir del ingeniero Milio Bianchi de Splendor: “lo único que me interesa son las flores”.