Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

En Cóndor, Jefes "humanitarias" y otros temas

Una historia real que parece un cuento

Por Argenis Bernal
En agosto del año pasado, cuando empezábamos la jornada laboral, nos encontrábamos un grupo de operarias clasificando gipsophilia y una de nosotras, Carmen, se enfermó, pues ya venía desde hacía varios días atrás quejándose de un dolor, según ella, producido por una úlcera. Una compañera fue a buscar a la supervisora, Rosalba Parra, para que le proporcionara una pasta o algo que le calmara el dolor, a lo cual ésta contestó: "Carmen, como siempre, haciendo show". Más tarde llega la jefe de finca, Doris Villamizar, a quien se le comunica que Carmen se encuentra bastante enferma. La jefe se dirige a donde estaba la trabajadora y le dice: "No, no, aquí no venga a indisponerme la gente. Váyase al cultivo a ver que la ponen a hacer allá". Efectivamente, la operaria se retiró y la jefe de finca le dice al personal, palabras más palabras menos: eso lo hace Carmen para hacerle creer a la gente que yo soy un ogro. Más tarde, por fin, le dan permiso a la operaria para irse al médico. Ése mismo día la operaron de urgencia del apéndice.

Se agravan los problemas de salud

Como en Flores Cóndor no le pagan la seguridad social al personal de empresa, mucho menos lo hacen con el de cooperativa. Recientemente se enfermó una trabajadora contratada por este sistema, fue a la clínica Plenitud, la cual le mandó una carta a la empresa en la que advertía que lo que le pasara a la paciente era responsabilidad de la empresa o de la cooperativa.
Otra trabajadora llegó enferma a laborar y a primera hora le dijo a la supervisora que necesitaba un permiso, a lo cual esta contestó que primero hiciera el corte y después se podía ir, pero resulta que la trabajadora no aguantó y se desmayó y la mandaron sola al médico en Facatativá, y como es obvio no fue atendida por la EPS por estar en mora.

La caja menor

El Fondo de Empleados obliga a los trabajadores nuevos a afiliarse con el cuento de la obtención de un seguro de vida. Aunque, según la ley, toda afiliación o desafiliación a una entidad sin ánimo de lucro debe ser de libre decisión, allí les dicen que para retirarse del Fondo se tienen que retirar de la compañía. ¿Será que hacen esto pensando en el beneficio del operario? No, lo que pasa es que Flores Cóndor maneja esos cientos de millones de pesos de sus empleados como si fuera su propia caja menor.