Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Denuncias Florecer N° 13

 
Flores La Sabana
En la pasada edición de Florecer habíamos denunciado que los trabajadores de Flores la Sabana carecían de seguridad social, pues aunque se les hacían los descuentos, la empresa no les giraba los recursos a las EPS; que se les debían cuatro quincenas y todo un año de subsidio familiar. A estos graves problemas vinieron a sumarse otros que empeoran la situación.

El pasado 27 de mayo fueron despedidos diez trabajadores que le entregaron a La Sabana entre seis y veinte años de sus vidas. Esta, para robarles las indemnizaciones, ya que sus contratos son a término indefinido, les inventa «justas causas» de despido. Con este método busca acabar con la estabilidad laboral e imponer un sistema de contratos de corto tiempo, a través de intermediarios, con el cual se aumenta la explotación, se violan más fácilmente los derechos y se entraba la organización. Los trabajadores que fueron despedidos nunca violaron el reglamento interno, cumplían con sus obligaciones y se destacaban por su rendimiento. Con estos injustos despidos Flores la Sabana les muestra a los demás operarios el futuro que les espera.

También debemos señalar que los servicios médicos se ven vulnerados no solo porque la compañía no hace los aportes a las EPS, sino por el pésimo servicio que se presta directamente en la empresa, que consiste en un consultorio en el que formula para todo el mismo medicamento, como si este fuera la pócima milagrosa para curar cuanta enfermedad padecen los operarios.

Y qué decir del transporte, que es pésimo y, como todos los días se programan horas extras, y las rutas deben sujetarse a esos horarios, un elevado número de obreros, muchos enfermos o mujeres embarazadas, tienen que desplazarse por más de cuarenta minutos a pie hasta la avenida y asumir el costo del viaje hasta sus casas.

Como si lo anterior fuera poco, la empresa a cambio de dotaciones entrega $10.000 o $20.000, que no alcanzan ni para unas botas; no paga a tiempo los salarios; niega la atención médica; embolata el subsidio familiar; presiona por más y más producción.

Si las condiciones de los trabajadores directos y con contrato a término indefinido son muy malas, qué decir de las que padecen aquellos cuyo enganche es a término fijo y por contratistas.

Para completar, la empresa acaba de solicitar a la Superintendencia de Sociedades que se le acepte en la ley 550. Los trabajadores deben estar hoy más alertas que nunca, porque esta norma la utilizan los patrones, para defraudar los derechos adquiridos. Indigna que ante todo esto el sindicato afiliado a Fetraboc-CGT, ni siquiera se pronuncie y, por el contrario, les pida a los sufridos asalariados tener resignación. Untraflores seguirá de cerca este proceso para tratar de impedir que, so pretexto de sus «dificultades», la compañía cometa aún mayores atropellos.