Conflictos

Persecución en Tibar S. A.

Tibar se localiza en Madrid, desde diciembre pasado ha producido una cadena de despidos injustificados, con el propósito principal de deshacerse de los compañeros que piden mejores condiciones de trabajo, especialmente de los directivos del sindicato. De otra parte, se vienen efectuando una serie de descuentos ilegales, demoras en los pagos y cada vez es más frecuente la desaparición de los fondos de las cuentas en las que les consignan los salarios a los empleados, y a pesar de las reclamaciones al respecto, la compañía no toma medidas para solucionar el problema, como por ejemplo pagar mediante cheque o en efectivo.


El inhumano caso de Wesmax

Esta empresa gringa, también ubicada en Madrid, posee los cultivos: Los Árboles, Santa Cruz, San Miguel, San Ignacio, Caicas, Flores de Toledo, Floresa, a través de sus administradores: Falcon Farms, Juliana Farms y Luisa Farms, impuso un régimen de terror contra sus operarios.
A los antiguos, los chantajea para que renuncien «voluntariamente». No paga los aportes al Seguro, pero sí hace los descuentos; por falta de atención médica se han presentado abortos y otras delicadas situaciones de salud; tampoco cancela las cuotas parafiscales del SENA y Bienestar Familiar; hace cuatro años no entrega dotaciones; no cumple con las normas de salud ocupacional.

Cuando la empresa decidió sacarlos a la fuerza, los obreros crearon su sindicato, Astraflor, y desde hace casi un año instalaron carpas a la entrada de los cultivos, para defender sus derechos. Los propietarios se han pasado por la faja varias resoluciones del Ministerio de Trabajo. Pero, mientras la policía los ha reprimidoa los obreros  para desalojarlos, para los patronos no hay ninguna autoridad que los obligue a cumplir con las propias decisiones del gobierno.

En Iturrama S.A. no pagan ni los salarios

Ubicada en la vereda La Fuente de Tocancipá, al norte de Bogotá, cultiva y exporta rosas. Empezó a desatender parcialmente sus obligaciones desde 1997 y definitivamente desde julio de 2001. Incumple con los aportes al Seguro Social; no cotiza para pensiones desde 1997, o a pesar de descontar no afilia a los empleados; debe primas, vacaciones, cesantías y sus intereses desde 1999, las horas extras correspondientes a 1999, los salarios de agosto de 2001 a febrero de 2002. Contrata menores de edad sin autorización del Ministerio del Trabajo.

Algunos obreros se vieron forzados a retirarse de la empresa y se han unido con los activos para iniciar acciones legales.  El 30 de noviembre de 2001 se presentó una tutela en Tocancipá, para que al menos les cancelaran los salarios, mientras se inician los procesos ante la justicia ordinaria. El juzgado falló a favor sólo de ocho trabajadores y se encuentra pendiente que el juzgado laboral de Zipaquirá resuelva el recurso de impugnación de otros 22. Como se ve, a los débiles siempre los desampara la justicia.

Iturrama inició gestiones para su cierre y liquidación, cuando vio que los trabajadores no iban a dejar que les arrebataran lo que les pertenece.

Amañada liquidación de Cienfuegos

Los propietarios, aduciendo que van a liquidar la empresa, situada en Bojacá, presionan a los obreros para que renuncien. Para disimular que estáefectuando un despido colectivo, para el que debe pedir autorización al Ministerio del Trabajo, conduce engañosamente a sus empleados a firmar una «conciliación» ante un juzgado, en la que renuncian voluntariamente a sus derechos. A esto se presta la Federación de Trabajadores de Colombia, Fetraboc, que los incita a aceptar el retiro en las condiciones planteadas por la empresa y a vincularse a una cooperativa de trabajo asociado o a empresas  temporales. Tales cooperativas son un sistema en el cual los trabajadores se convierten supuestamente en sus propios patronos y por unos pesos más en el salario básico, renuncian a primas, cesantías, y a toda clase de prestaciones, deben afiliarse por su cuenta al Seguro; es decir, terminan ganado menos del mínimo y pierden toda posibilidad de organizarse sindicalmente.

Negligencia patronal en La Vereda

La empresa mantiene un atraso permanente en el pago de los aportes al Seguro Social; no existen programas de salud ocupacional; hasta ahora no ha cancelado la prima de diciembre de 2001; no entrega las dotaciones, se atrasa o no cancela el subsidio familiar y algunas primas extralegales y mantiene su negativa a negociar el pliego de peticiones. A los afiliados al sindicato se les coacciona meidante la discriminación salarial para que adhieran al pacto colectivo, lo que es abiertamente ilegal.