Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Benilda S.A. C.I. fue nuevamente condenada a reintegrar sindicalistas despedidas

Después de más de un año en la calle cinco dirigentes de Untraflores volverán al trabajo por orden judicial. La demanda de restitución fue interpuesto por la asesora jurídica del sindicato, doctora Esperanza Lozano Castillo.

El pasado 19 de marzo, Untraflores obtuvo un nuevo triunfo jurídico cuando el Juez Civil del Circuito de Funza, doctor Pablo Barón García, le ordenó a Benilda S.A. C.I. reintegrar a la empresa a las trabajadoras Nidia Marleny Murillo, Gladys García, Zoraida Murillo, Luz Marina Moreno y Helena Vargas Arévalo. La empresa fue condenada igualmente a pagarles los salarios, con los aumentos legales, que las operarias dejaron de percibir desde la fecha en que fueron despedidas hasta el momento en que efectivamente se les restituya a sus puestos de trabajo.

Las compañeras mencionadas, integrantes de la junta directiva de Untraflores, fueron vueltas a botar de la compañía en los meses de febrero y junio de 2003, en la medida en que el Tribunal Superior de Cundinamarca ordenaba su reintegro. De esa manera Benilda se burlaba de las órdenes judiciales mientras aparentaba cumplirlas.

El doctor Barón hizo las siguientes importantes consideraciones en su sentencia: «La libertad sindical, o el derecho de asociación sindical, reconocido en las constituciones modernas desde finales del siglo XIX, luego de tensas luchas entre la clase trabajadora contra los empresarios y el mismo Estado, también ha sido reconocido expresamente en la Constitución Política de 1991, y por ser un desdoblamiento del derecho de libertad en general, tiene el mismo carácter de fundamental».  (…) «Además de su reconocimiento constitucional, la libertad sindical ha sido materia de numerosos tratados internacionales ratificados por Colombia» (…) «Una de las instituciones tendentes a garantizar la libertad sindical es el denominado fuero sindical» (…) «Esta garantía de inamovilidad protege los derechos fundamentales de asociación y de libre sindicación..» .

La empresa, para justificar el quebrantamiento del fuero sindical del que gozaban las trabajadoras en el momento del despido, procuró, recurriendo a toda clase de maniobras, que se invalidaran las asambleas sindicales del 10 de febrero y el 28 de Abril de 2003, en las cuales ellas fueron elegidas a la junta directiva de Untraflores. En el fallo se le recuerda a Benilda que aun antes de dichas asambleas las compañeras ya gozaban de la garantía foral, porque se la había reconocido el Tribunal Superior de Cundinamarca cuando ordenó el reintegro.

En los últimos días el gerente de la compañía, doctor Carlos Gómez, ha perorado que no acatará la decisión del juez, así ésta sea ratificada por el Tribunal, como debe suceder. Con esto el señor Gómez no hace sino dar una muestra más de su infinita intransigencia, la cual lo lleva a tener que pagar decenas de millones de pesos de la compañía en litigios con tal de impedir a toda costa la organización de los trabajadores.

A pesar de la arbitrariedad patronal, Untraflores proseguirá sin descanso su lucha por consolidarse como la auténtica representante de los 70 mil obreros floristas de Colombia. Veremos quien se rinde primero. Nosotros nos aferraremos al conocido proverbio: la paciencia Dios la premia.