Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Importante triunfo legal de Untraflores

Tribunal ordena por segunda ocasión reintegro de trabajadoras despedidas hace 16 meses. Desde 2001, las compañeras han permanecido 32 meses por fuera de la empresa
El pasado 18 de junio se conocieron los fallos de las magistradas Julieta Chaparro de Rojas y Myriam Rodríguez Torres, del Tribunal Superior de Cundinamarca, mediante los cuales le ordenan a la empresa Benidla S.A. C.I. el reintegro de las compañeras Zoraida Murillo y Marleny Murillo, las cuales fueron botadas por segunda vez de la empresa, el 24 de febrero de 2003; además, ordenaron el pago de todos los salarios dejados de percibir desde el momento del despido. La sentencia del alto Tribunal confirma definitivamente el fallo del juez de primera instancia, doctor Pablo Barón García, juez civil municipal de Funza.  

La empresa echó a las trabajadoras desconociéndoles el fuero sindical del que gozaban como integrantes de la junta directiva nacional de Untraflores y pasando por encima del mismo Tribunal que había ordenado su reintegro luego del primer despido que se prolongó por 18 meses, entre junio de 2001 y diciembre de 2002. Es decir, que estas trabajadoras, desde la fundación del sindicato, en mayo de 2001, han permanecido cesantes más de 32 meses. Untraflores recibe la decisión del Tribunal con redoblado entusiasmo porque ellas auguran que  éste se pronunciará en el mismo sentido en el caso de las demás compañeras botadas a comienzos del año pasado, y a quienes también se les negó la garantía del fuero sindical.

En este segundo despido la empresa argumentó que las trabajadoras no tenían fuero porque, supuestamente, en la asamblea general del sindicato efectuada el 10 de febrero de 2003, en la que fueron elegidas a la junta directiva, no existió el quórum reglamentario. Sin embargo, el Tribunal señala que Benilda no logró demostrar que para esa fecha el sindicato tuviera el número de afiliados que alegó la compañía para inventarse la falta de quórum. La patronal ha recurrido a distintas marrullas para eliminar el sindicato. Unas veces, exigiendo que se le suspenda la personería jurídica y la inscripción en el registro sindical, alega que Untraflores no cuenta con los afiliados que establece la ley, así lo intentó demostrar el año pasado y fue también derrotada cuando el Tribunal Superior de Bogotá desestimó sus alegatos; y, en otras ocasiones, aduce que los afiliados son más de la cuenta para tratar de invalidar las decisiones tomadas en las asambleas.

El triunfo obtenido en este proceso, en el cual nuestras compañeras fueron representadas nuevamente por la asesora jurídica del sindicato, doctora Esperanza Lozano Castillo, demuestra una vez más que a pesar de las persecuciones y las arbitrariedades de la empresa, encabezada por su gerente, Carlos Gómez Gómez, los trabajadores unidos y organizados pueden ofrecer resistencia e impedir los atropellos. Debemos superar el miedo y engrosar mayoritariamente las filas de Untraflores, lo cual es la única garantía para obtener no sólo el respeto al derecho de asociación sindical, que hemos ganado en esta ocasión, sino el fin principal que persigue nuestra organización cual es el de luchar por mejores condiciones de vida y de trabajo para los operarios de Benilda y de todas las empresas de flores de nuestro país.