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Elevadas tarifas en servicios públicos de Zipaquirá

Zipaquirá ha crecido en los últimos años. Alberga una población aproximada de 105.000 habitantes, en su mayoría obreros de la industria y de la floricultura, estudiantes, pequeños y medianos comerciantes, amas de casa, etc. Además de la ya difícil situación económica por que la atraviesa todo el pueblo colombiano, los zipaquireños no se escapan de las alzas astronómicas en los servicios públicos.
Zipaquirá ha crecido en los últimos años. Alberga una población aproximada de 105.000 habitantes, en su mayoría obreros de la industria y de la floricultura, estudiantes, pequeños y medianos comerciantes, amas de casa, etc. Además de la ya difícil situación económica por que la atraviesa todo el pueblo colombiano, los zipaquireños no se escapan de las alzas astronómicas en los servicios públicos. La empresa de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de Zipaquirá ha duplicado en los últimos años las tarifas de alcantarillado y aseo, a lo cual se suma la mala prestación del servicio; en muchos sectores, los propietarios tienen que hacer la limpieza de su andén, salvo durante las campañas electorales. Y ya la empresa está desarrollando un estudio sobre el acueducto que es el anuncio inequívoco de nuevas alzas, como quedó probado en el año 2003, cuando inmediatamente después de realizado un estudio se elevaron las tarifas. Mientras tanto, la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico -CRA- vocifera demagógicamente sobre la necesidad de castigar a los habitantes incrementando el costo para aquellos que consumen más de 40 m3. Castigo, entonces, para los más pobres ya que en la mayoría de sus viviendas habitan cinco, seis ó más familias que, lógicamente, consumen mucho más de 40 m3.

Los tenderos y los pequeños comerciantes del municipio no se escapan de las desmesuradas alzas, pues en este sector las tarifas se ha triplicado.

Desde hace varios años, el contubernio formado por la empresa privada española de energía Codensa, el Concejo Municipal (que sólo sesiona cerradamente) y el alcalde de turno, además de haber incrementado incesantemente los precios de la energía, impuso el cobro del alumbrado público en Zipaquirá. Comenzaron con una tarifa aproximada de $1.400 para los estratos uno y dos, que se ha elevado, a partir de junio de 2007, hasta $4.266 para estos sectores. Cabe señalar que el estrato 1 ha desaparecido prácticamente en todas las políticas del municipio, siendo que la gran mayoría de barrios son pobres.

Avalúo catastral sube el impuesto predial en Zipaquirá

La administración municipal viene realizando un nuevo avalúo catastral que permite hacer un inventario de los bienes inmuebles, incorporar las construcciones nuevas y reavaluar las viviendas existentes sin medida, a tal punto que si una vivienda tiene techo y piso en mineral, según el gobierno, se le cataloga como una lujosa mansión. Con esta política se busca incrementar el impuesto predial en el municipio. Lo propio sucede con el servicio de telefonía y de gas natural.

Las alzas ordenadas por el gobierno de Uribe Vélez en las tarifas de los servicios públicos, los impuestos, los combustibles y los alimentos como el arroz el aceite la papa, son asfixiantes; y en tanto que el salario mínimo decrece, el desempleo se dispara. Las consecuencias son nefastas para el pueblo colombiano que padece en carne propia los rigores de un gobierno amplio y generoso con los poderosos y que pretende someter a los trabajadores y a las gentes sencillas al hambre y a la miseria.

Los zipaquireños deben tomar ejemplo de luchas como la de Facatativá, crear comités por barrios, hasta generar un gran movimiento con participación de todos los sectores afectados, con el fin de hacerles frente a estas infames medidas, ya que no basta con tramitar cartas individuales de reclamación ante cada una de las voraces empresas.