Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Homenaje en el día de la mujer trabajadora

Discurso pronunciado por Esperanza Cerero, Secretaria General de Untraflores,  en el acto que se llevó a cabo en Facatativá
Compañeras y compañeros:
Ante todo quiero expresar mi emoción y la de todos los trabajadores y amigos de Untraflores por el hecho de que los compañeros de Sintrasplendor hayan obtenido el registro sindical. Este es un gran avance que, sin duda, fortalecerá la lucha no sólo de los compañeros de Splendor sino de todos los trabajadores de la floricultura.

Este acto es para rendirles un homenaje a las mujeres, cuyo día se celebró el pasado 8 de marzo. Esta fecha no es una más como las que se programan para aumentar las ventas del comercio, por el contrario, se trata de exaltar el papel decisivo que jugamos las mujeres en la transformación de la sociedad.

Precisamente fue para cambiar sus miserables condiciones de vida y de trabajo que las operarias textileras de los Estados Unidos, en 1908, se levantaron en un grandioso movimiento huelguístico, exigiendo que les redujeran la jornada de trabajo aunque fuera a 10 horas, les dieran descanso dominical y para que se les concediera tiempo de lactancia. Las obreras de la fábrica Sirtwood Cotton, decidieron tomarse las instalaciones y como infame respuesta fueron encerradas y se le prendió fuego a la factoría. Allí murieron 129 obreras. Como homenaje a ellas en la Segunda Conferencia Mundial de Mujeres Trabajadoras realizada en 1910 en Copenhague, capital de Dinamarca, por propuesta de la dirigente socialista Clara Zetkin, se decidió escoger el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora. De esa fecha en adelante, el 8 de marzo, las mujeres condenan la miseria y la explotación a las que las somete el régimen capitalista.

Las mujeres colombianas como las del resto del mundo, al lado de nuestros compañeros hombres, hemos librado intensas batallas por nuestros derechos. El auge de las huelgas con las que los obreros de nuestro país dieron a conocer su poderío en 1920, se inició también con una huelga de obreras textilera, las de la Fábrica de Textiles de Antioquia.

Por las luchas de tantas mujeres colombianas, herederas del valor de Manuela Beltrán y Policarpa Salavarrieta, a lo largo del siglo pasado fuimos conquistando algunos derechos: en 1932 se estableció que la mujer podía administrar y disponer de sus bienes. En 1936 se autorizó a la mujer para desempeñar cargos públicos. En 1945 se nos otorga la ciudadanía. En 1954 se nos concede el derecho a votar. En 1974 se extiende la patria potestad a la esposa. En 1980, se derogó la pena de muerte disimulada que existía ya que se perdonaba al marido que asesinara a su esposa acusada de infedilidad. En 1982 se igualan a los hijos legítimos y naturales.
Pero aún nos falta mucho para que se reconozcan nuestros derechos. Sobre todo tendremos que luchar para transformar definitivamente la sociedad, para acabar la explotación, única manera de que se acabe para siempre la discriminación. Para eso estamos aportando nuestro grano de arena con la lucha que Untraflores viene librando por organizar a los 90 mil trabajadores de las flores.

Muchas gracias.