Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Los cosechadores de tomate de la Florida, Estados Unidos, logran su mayor victoria en décadas

Desde cuando Stella Orjuela, trabajadora de Splendor e integrante de Untraflores, visitó Estados Unidos en 2005, nos enteramos de la lucha de los jornaleros de Immokalee, en La Florida, estado del sur de ese país. Un video traído por ella nos sirvió como material educativo de cientos de obreros; desde entonces hemos sentido una gran admiración por la lucha de los cosechadores de tomate y hemos procurado aprender de su ejemplo. La última vez que tuvimos noticia de ellos fue en el viaje que este año realizó Amanda Camacho, presidenta de Asopapagayo, al País del Norte, en donde pudo, gracias a los compañeros del Comité de Flores de Miami, revivir esta amistad. La lucha de los obreros agrícolas estadounidenses ha fructificado. Publicamos resumido el siguiente artículo aparecido recientemente en la página de internet Labor Notes.

 

Por Sean Sellers[1]

Después de dos años de espera, los obreros agrícolas de la Florida, Estados Unidos, finalmente empezarán a ganar un centavo de dólar más por cada libra de tomates que cosechan.
Agrupados en la Coalición de los Trabajadores de Immokalee (CIW, por su sigla en inglés), los obreros han logrado acuerdos en los últimos cinco años con Yum Brands, McDonald’s, Burger King, Subway y Whole Foods, los cuales mejoran los salarios y las condiciones de trabajo de los jornaleros. No obstante, los propietarios, agrupados en la asociación Cultivadores de Tomate de la Florida por el Cambio (FGTE, sigla en inglés), han bloqueado los esfuerzos para que los aumentos del pago les lleguen a los asalariados, manteniéndolos en un fideicomiso. Pero ahora un gran cultivador ha acordado entregarles el centavo de dólar extra pactado, en compensación obtiene algunas ventajas con sus clientes de los grandes almacenes de cadena. El acuerdo entre la Coalición de los Trabajadores de Immokalee, la fabricante de comidas Compass y el productor de tomate East Coast Growers and Packers fue anunciado el pasado 25 de septiembre.

Con el acuerdo con Compass, empresa que obtuvo ingresos por 9 mil millones de dólares en 2008, la Coalición de Immokalee ha roto el arbitrario decomiso impuesto desde hace dos años por la FGTE. Rota la unidad de los cultivadores ahora esperan que otros también cumplan el acuerdo, y que la presión de trabajadores y consumidores convenza a los líderes de los empresarios de poner fin a los desmesurados abusos que cometen contra los asalariados en las plantaciones tomateras de la Florida.

Desde 2007 la Coalición no había podido lograr que un gran productor del estado sureño aceptara los estándares establecidos en los acuerdos entre esta y las cadenas de alimentos. East Coast Growers and Packers es el tercer gran productor de tomates de La Florida. Eric Schlosser, quien ha seguido por largo tiempo la campaña de la Coalición, describió el acuerdo como “la mayor victoria para los trabajadores agrícolas desde las luchas lideradas por César Chávez en los años setentas.”[2]

El convenio tiene dos aspectos centrales. Primero, los asalariados que cosechen tomates para Compass recibirán un aumento inmediato. Compass pagará un centavo adicional por libra de tomate, como suplemento del pago del trabajo a destajo, con el objetivo de garantizar un salario mínimo justo para los cosecheros. Esto significa una extra de 32 centavos por balde de tomates cogidos, alza que oscila entre el 60 y el 80 por ciento, dependiendo del sitio donde el trabajador esté empleado. El promedio salarial de un tomatero es actualmente de alrededor de 10 mil dólares al año [algo así como $1.600.000 al mes lo cual es ínfimo en los Estados Unidos].

En segundo lugar, el acuerdo crea el clima para mejorar las condiciones de trabajo en los cultivos. Se les impone a los productores cooperar con la Coalición para mejorar los salarios y la jornada; establecer comités de seguridad y salud controlados por los empleados; crear un sistema para tramitar las quejas de los operarios; y permitir un mecanismo de auditoría por un tercero independiente sobre el cumplimiento de los compromisos. Es de destacar que a la Coalición se le concede el derecho a impartir educación a los trabajadores en las instalaciones de la compañía y en horario de trabajo.

La Coalición sostiene que la educación y la participación son esenciales para que los estándares tengan un real impacto en la agroindustria. Con ese fin los directivos y afiliados están desarrollando materiales de capacitación que explican los nuevos derechos ganados en el Código de Conducta [llamado Fair Food, es decir Comida Justa], dichos materiales serán entregados a todos los operarios de los cultivos donde el acuerdo haya sido aceptado.

Los obreros agrícolas están entre los más pobres y menos protegidos de los Estados Unidos, a lo que contribuye el hecho de que la legislación norteamericana exceptúa a los empresarios del agro de cumplir las normas federales sobre el pago de horas extras y la negociación colectiva. Incluso, estos trabajadores enfrentan situaciones de trabajo forzado. En la década pasada la Coalición ayudó al Departamento de Justicia en seis procesos judiciales por esclavitud contra más de 1.000 trabajadores. Doce supervisores de cultivo purgan actualmente condenas en prisiones federales como resultado de estos casos.

El promedio de recolección de tomates se ha mantenido estancado desde 1980. Un trabajador debe cosechar entre una y media y dos toneladas al día para ganarse el salario mínimo, en un jornada típica de 10 horas. En vista de que las labores agrícolas son estacionales y precarias, los trabajadores se ven sometidos a largos períodos de desempleo o subempleo, todo o cual contribuye a que sus ingresos anuales estén por debajo de la línea de pobreza.

Immokalee, está ubicada en el borde de los Everglades —humedales de conservación en el estado de Florida—, ésta comunidad está ubicada en el corazón de este régimen laboral inhumano. Como centro de la gran producción y distribución de la intensiva industria del tomate, la región responde por cerca del 90% de los tomates frescos cultivados en Estados Unidos entre los meses de octubre y junio. No obstante, el tomate es apenas uno de sus productos. Cada año las compañías ubicadas en la Florida emplean decenas de miles de obreros principalmente de origen mejicano, guatemalteco y haitiano, para sembrar y cosechar vegetales: tomates y cítricos y pepinos y melones.

En los meses venideros, cuando la Coalición de Immokalee asuma la compleja tarea de poner en práctica el acuerdo, los trabajadores y sus aliados ampliarán su campaña por llegar a supermercados tales como Publix y Kroger y a proveedores de alimentos como Sodexo y Aramark, recurriendo a muchas de las tácticas —incluyendo giras educativas y movilizaciones de protesta—utilizadas durante sus primeras batallas con la industria de las comidas rápidas.

“Hay mucho trabajo por hacer antes del inicio de la estación de cosecha que empieza en unas pocas semanas, pero estamos realmente entusiasmados con el desafío”, dice Gerardo Reyes, miembro de la dirección de la Coalición. “Finalmente estamos comenzando a ver los cambios por los que hemos estado luchando por tan largos años”.

Notas

[1] Publicado en inglés en el N° 367, de octubre de 2009, de Labor Notes, una publicación del grupo del mismo nombre, el cual adelanta una consecuente lucha en defensa de los derechos de la clase obrera de los Estados Unidos. La traducción resumida en español es de Alejandro Torres.

[2] Dirigente campesino de los Estados Unidos, quien condujo a las masas rurales norteamericanos en la segunda mitad del siglo pasado a resonantes luchas y triunfos en pro de mejoras en los salarios y las condiciones de trabajo.