Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

El Polo Democrático agobia a los bogotanos con impuestos y persigue a los pequeños transportadores

Tememos que esta administración, en aras de entregar resultados sobre movilidad, donde no ha hecho nada, a última hora saque una licitación que les permita a unos grandes inversionistas aliarse con algunas empresas de transporte y terminar apoderándose también del transporte colectivo y desplazar a la inmensa mayoría de los actuales propietarios.

Entrevista a Miguel Ángel Pérez 

Miguel Ángel Pérez es expresidente de la Asociación de Pequeños Transportadores, Apetrans, y en la actualidad  es dirigente político del Polo Democrático en el Distrito Capital, y aspirante al concejo por ese partido
 
Florecer: ¿Cuáles fueron los compromisos de Garzón con los transportadores durante la campaña y cuál fue su política ya como alcalde?
 
Miguel Ángel Pérez: En la campaña se le insistió, ante todo, en que los transportadores necesitaban un trato digno, que él debía garantizar la participación de los pequeños y medianos propietarios para evitar que siga el desplazamiento de la gente de esta industria y el desempleo de miles de conductores y pequeños propietarios; un cambio profundo, radical, en el trato hacia la gente: respetarle sus derechos y su dignidad. Esto el alcalde no lo cumplió. Prácticamente convirtió a los transportadores en unos enemigos, los ha perseguido y estigmatizado, incluso más que Mockus y Peñaloza.
 
F: En el paro de mayo de 2005 ustedes tenían reclamos frente a la chatarrización, la salida de rutas de las nuevas tróncales de transmilenio y el llamado pico y placa ambiental; después del cese se creó una mesa de negociación, ¿en qué concluyó todo?
 
M.A.P.: Conclusiones no hay. El paro fue el resultado del inconformismo acumulado. Como la gente del transporte entendió que llegaba a la alcaldía un amigo, se generaron una cantidad de expectativas. Como no hubo esa respuesta favorable, el paro tuvo tanta contundencia. Es el único paro de dos días y realmente total que han hecho los transportadores en los últimos tiempos. La gente aprovechó para demostrarle al alcalde que no estaba conforme con él.Cuando Garzón anunció el pico y placa ambiental, dijo que iba a imponerlo sin consultar con los transportadores, quienes tenían que limitarse a cumplir. La gente lo entendió como una abierta provocación. Después le sumó la sacada abrupta de las rutas de la carrera 30 y la inmovilización de cerca de 200 buses, que llevaron a los patios. Por eso la gente se tomó el auditorio de la Secretaría de Tránsito. A pesar de que a mí Enrique Borda, Secretario General de la Alcaldía, me dijo que no iban a reprimir, hicieron todo lo contrario: en la madrugada del 30 de abril desalojaron a la gente con antimotines.
Tememos que esta administración, en aras de entregar resultados sobre movilidad, donde no ha hecho nada, a última hora saque una licitación que les permita a unos grandes inversionistas aliarse con algunas empresas de transporte y terminar apoderándose también del transporte colectivo y desplazar a la inmensa mayoría de los actuales propietarios.
Esto provocó una reacción airada; la gente dijo: vamos a hacer un paro para enseñarle al alcalde que nos tiene que respetar, y el paro fue eso, porque no se puede asegurar que de allí salieran resultados concretos. La alcaldía abrió las mesas de negociación para tomar del pelo; sacó el Plan Maestro de Movilidad, pero sobre él tampoco hubo concertación. Esta administración ha sido aún menos dialoga-nte que las de Mockus y Peñalosa. Nosotros hicimos una protesta en la que bloqueamos la ciudad el 3 de agosto de 2001 cuando el famoso pico y placa; Mockus, aunque dijo que éramos unos chantajistas, se sentó a conversar con los transportadores. Esta administración resultó peor en relación con el respeto a la protesta popular.
 
F: El gobierno distrital habla de una sobreoferta de 8 mil vehículos y sobre esa base plantea el llamado “factor de calidad” y la chatarrización ¿Cuál es su posición al respecto?
 
M.A.P.: No es cierto que haya sobreoferta, el pico y placa la ha venido eliminando. Yo diría, incluso, que en las horas pico, sobre todo en la mañana, hacen falta por lo menos 2.000 vehículos. Lo que se necesita es racionalizar el servicio. No es cierto que con la chatarrización se vayan a resolver los trancones pues éstos son provocados por el exceso de vehículos particulares. Aquí necesitamos es organizar el servicio colectivo de transporte con un sistema similar al del transmilenio con calzada exclusiva, paraderos demarcados y rutas bien planeadas.Con relación al factor de calidad, los estudios en los que se basa el decreto 115, que es el que lo establece, decían que un bus hacía en promedio 10 mil pasajeros al mes (la verdad es que sólo hace 6 mil), y que de cada pasaje se tomarían 16 pesos, que irían a un fondo para comprar los vehículos que salen para la chatarrización; pero como calcularon sobre un número de pasajeros irreal, el factor de calidad no lo paga el usuario, sino el propietario, por eso los transportadores se niegan a pagarlo.
 
F: Se percibe que la tendencia es a convertir a Transmilenio en un monopolio y para ello a eliminar el transporte colectivo…
 
M.A.P.: Así ha sido en las administraciones de MocKus, Peñalosa y en ésta.  El interés no es resolver los problemas del transporte colectivo sino apuntalar a Transmilenio. Voy más allá: el Plan de Movilidad plantea el Sistema Integral de Transporte; con éste todas las rutas se entregarían a operadores en un solo sistema, lo cual tiene un peligro grandísimo: que el transporte colectivo actual termine absorbido por los empresarios del sistema articulado, es decir, en unas empresas operadoras donde los accionistas mayoritarios sean unos cuantos inversionistas nacionales o extranjeros. Tememos que esta administración, en aras de entregar resultados sobre movilidad, donde no ha hecho nada, a última hora saque una licitación que les permita a unos grandes inversionistas aliarse con algunas empresas de transporte y terminar apoderándose también del transporte colectivo y desplazar a la inmensa mayoría de los actuales propietarios.
Esta administración resultó peor en relación con el respeto a la protesta popular.