Un sindicato consecuente en cada empresa y toda la clase obrera de la floricultura en Untraflores

Algunos aspectos de la floricultura colombiana

Por Alejandro Torres

Un cambio profundo se está viviendo en la floricultura colombiana. Decenas de empresas, principalmente pequeñas y medianas, han cerrado sus instalaciones en los últimos años, mientras que sólo dan muestras de poder sobrevivir las ligadas a conglomerados en buena parte de capital internacional, que participan de prácticamente toda la cadena desde la producción hasta la distribución en los centros de consumo, básicamente de los Estados Unidos. Junto a esto crece el deterioro de las condiciones laborales y de vida de la inmensa masa de más de 100 mil obreros floristas.

Los capitalistas han optado por descargar sobre éstos los aspectos que afectan sus ganancias tales como la tendencia devaluacionista del dólar y la elevación de los costos de los insumos y es así como cada vez son más frecuentes los despidos y por lo tanto la mayor concentración de labores en menos operarios, es decir, la intensificación del trabajo, a lo cual también contribuyen los desarrollos científicos y tecnológicos que permiten más rendimientos por metro cuadrado. A lo anterior se le suman los incumplimientos de las obligaciones legales, particularmente los aportes parafiscales y a pensiones y salud; la subcontratación; la supresión de algunos ínfimos beneficios que sobrepasaban los mínimos legales; y la aplicación de métodos bárbaros como los llamados bancos de horas o los horarios flexibles.

Las intensas jornadas junto a la exigua paga han conducido a que toda una generación de obreros, en su mayoría mujeres, estén perdiendo su capacidad laboral a una edad cada vez más temprana, agobiada por dolorosas enfermedades como el síndrome del túnel del carpo, bursitis, tendinitis, síndrome de manguito rotador, epicondilitis, enfermedad De Quervain, a las que hay que sumarles, entre otras, las dolencias de la columna vertebral, de los miembros inferiores y las afecciones respiratorias.

En varias de las empresas cerradas se han detectado una serie de corruptelas que muestran que estas no solo se han visto afectadas por innegables circunstancias de orden económico nacional e internacional sino por los manejos de sus propietarios, los cuales han terminado por ser determinantes en la suerte final de los cultivos. Dentro de estos dolos se encuentran el saqueo de los fondos de las compañías para construir otras nuevas, “cero kilómetros”, o sea, sin la más mínima garantía legal; la distracción de bienes para llegar a la liquidación sin con qué responderles a los acreedores, principalmente a los laborales; la apertura de cuentas en los paraísos fiscales para no reintegrar al país los dineros de las exportaciones; la venta fraudulenta de facturas con el mismo fin; la mora descarada en el pago de las aportes a la seguridad social, mientras a los trabajadores se los descuentan regularmente para que pasen a hacer parte del flujo de caja; han llegado incluso a atracar los ahorros de los asalariados en los fondos de empleados.

Todo esto ha generado un deseo creciente de los obreros por enfrentar la arbitrariedad a través del ejercicio del derecho a sindicalizarse, a lo cual la patronal ha respondido con una aviesa campaña centrada en el caballito de batalla de que los sindicatos acaban las empresas, llegando al colmo de mostrar que las crisis de algunas compañías no obedecen a las propias defraudaciones citadas sino a que los obreros hayan decidido crear una organización sindical independiente.

Concentración y centralización

Como en todas las demás ramas de la economía, en las flores también se vive un acelerado proceso de concentración y centralización. A la postre, un puñado de poderosas compañías, buena parte propiedad de multinacionales de y del capital financiero se alzarán con todo el negocio, que genera ventas anuales por encima de los 1.000 millones de dólares.  Ya hoy éstas concentran al menos un 70% del mismo. Luego de una serie de movimientos que se han producido en los últimos años, los siguientes conglomerados son los que se han quedado con la parte del león.

Uno de los cambios recientes de más importancia en el sector es el sucedido con el que se conoció por más de una década como Grupo Dole, propiedad de esta multinacional, la más grande del mundo en producción y comercialización de frutas y verduras frescas, que a finales de los años noventas compró las principales comercializadoras de flores de los Estados Unidos y varias de las las más grandes plantaciones de Colombia, con lo que se apoderó de más o menos el 20% del negocio. A comienzos de 2009, presionado por la enorme deuda de la trasnacional, su propietario único, el magnate David H. Murdock, decidió vender, entre otros activos, su división florícola, la cual fue adquirida, por un fondo de inversión, localizado en Nueva York de nombre Sunflowers Enterprise Group Incorporated, al frente del cual está el empresario del sector, Mario Nanneti, quien se desempeñaba como gerente de Flores Colombianas, una pequeña compañía, que desde luego no tenía el poder financiero para una negociación tan grande. El grupo ha sido rebautizado como Sunburst Farms, firma comercializadora que había adquirido la Dole cuando se vinculó a esta actividad, pero cuyo nombre había dejado de utilizar. Aunque se le ha empezado a conocer como grupo Nannetti, lo cierto es que los verdaderos dueños se mantienen en el anonimato. Las ventas de Sunburst Farms alcanzaron en 2008 unos $270.000 millones de pesos, cerca del 15% de las ventas totales del sector, y tiene en el país alrededor de 8.000 empleados.

The Queen’s Flowers, también conocido como Grupo Chía, participa en el mercado, principalmente estadounidense, desde 1985; consiste en un entramado de firmas que funcionan dentro de una “coherente autonomía”, pero que están completamente centralizadas e integradas, desde la producción hasta la distribución en los mercados mayorista y al detal. Su propia propaganda corporativa señala que “cada unidad de negocios es un auténtico grupo de trabajo autónomo, responsable por los recursos que se le confían y por la productividad, desempeño y resultados”. Además, compra y vende productos de otras empresas tanto en el extranjero como en los propios Estados Unidos. Se compone de tres firmas importadoras con sede en el País del Norte: The Queen’s Flowers y Golden Flowers, localizada en Miami, y Florexpo, con instalaciones en los estados de California y Oregon. Posee, además, seis plantas para la elaboración de bouquets, ubicadas en Florida, Masachussets, California y Oregon; también es dueña de  su propia flotilla de transporte. El Grupo señala que emplea más de 13.000 personas solamente en Colombia.

Comenzando 2007 se constituyó en los Estados Unidos la compañía Pangea Floral Group, por parte de la comercializadora International Floral Distributors Inc., IFD, que reúne a 25 mayoristas norteamericanos, entre ellos Seagroatt Ricardi, Kennicott Brothers, Armellini Industries, Mears Floral Products, Nordlie Inc., los cuales se aliaronj a cuatro “experimentadas autoridades de la floricultura colombiana” y compraron algunas plantaciones, que mantienen en secreto. Entre todos los integrantes de International Floral Distributors suman unos ingresos anuales de más de 280 millones de dólares, lo cual les dará un decisivo poder en el mercado. Seagroatt Ricardi en el comunicado en el que anunció la creación de Pangea señaló que esto se hace como una forma de responder a la consolidación (concentración) de la industria floral y al estancamiento del consumo de flores en los Estados Unidos. Mencionó, además, que este paso hace parte de de una estrategia orientada a crear una fuente directa de abastecimiento de flores cortadas y controlar todos los aspectos de la cadena de distribución. Es de anotar que la Asociación de Mayoristas y Proveedores de Flores (WF&FSA, por su sigla en inglés), entidad a la que pertenece la nueva compañía, destacó recientemente, en un documento de orientación a su afiliados, que hoy en día el principal aspecto para mantener la productividad y las ganancias es el control la nómina, en otras palabras, exprimir a los asalariados.

En 2007, AIG Capital Partners, Inc., subsidiaria de AIG Global Investment Group, el monstruo financiero que se derrumbó durante la reciente crisis financiera mundial, adquirió el control de Falcon Farms, propietaria de más de 300 hectáreas de producción en México, Ecuador y principalmente en Colombia, en donde posee 14 plantaciones. Falcon Farms también tiene negocios con grandes productores de flores en todo el mundo y cuenta con instalaciones en California, Texas, Miami, Georgia, Atlanta y Canadá.

Los anteriores, junto con otros pocos como The Elite Flowers, Sunshine Bouquet, C.I. Hosa, Flores Ipanema, Flores Funza, Jardines de los Andes, Multiflora, Miramonte, Vistaflor, en total controlan alrededor del 70% del negocio.

La campaña conjunta de Uita y Untraflores, en el plano nacional e internacional, debe exigirles a estas grandes firmas y a Asocolflores, de la cual hacen parte, que cumplan con las exigencias mínimas que desde hace años viene levantando Untraflores:

  • respeto al derecho de libre asociación sindical
  • derecho a negociar pliegos de peticiones
  • estabilidad laboral
  • mejoras salariales y prestacionales progresivas
  • freno a la sobrecarga laboral y a las humillaciones

SUNBURST FARMS

ANTERIORMENTE DOLE FRESH FLOWERS

Caribbean

Splendor Flowers

Floramerica

La Fragancia

Santa Mónica

Las Palmas

Américaflor

Cultivos del Caribe

Colombia Carnations

Florex

Guacarí

Cultivos San Nicolás

Jardines de Colombia

Altamira

Lusitania

Flores Colombianas

Flores de la Vega

Flores Cóndor

 

THE QUEEN´S FLOWERS

GRUPO CHÍA

C. I. Pardo Carrizosa Navas

La Mana

Queens

El Aljibe

Flores Bojacá

El Hato

Santana

Río frío

Valvanera

Santa Rita

El Tandil

M G Consultores

Mountain Roses

Fredonia

Melody

Jaivaná

Ubaté

Comercializadora SNF

El Trigal

Florval

Canelón

El Ciprés

Calima

El Pino

Atlas Cultivos Generales

Atlas

Jardines de Chía

Jardines del Rosal

GR Chía

 

 

GRUPO C.I. HOSA LTDA.

El Rosal

Innovación Andina

Minispray

Taganga

Himbuya

Astro

Primavera

Providencia

 

 

THE ELITE FLOWERS

Fantasy

Valentina

Santa María

Santa Tecla

Elite

Peter Hannaford y Cia. Ltda.

 

JARDINES DE LOS ANDES

Jardines

Noria

Condado

Valmar

Calafate

Altamizal

El Cartucho

 

 

 

FALCON FARMS

 

Alejandra

Árboles

Caica

La Niña

El Porvenir

Santa Cruz

Torremolinos

Valentina

Luisa

Malajín

Molino

Catalina

Isabelita

 

 

 

GRUPO FUNZA

Flores Funza

Flexport de Colombia

Flores del Bosque

Flores Alborada

Flores del Río

 

 

OTRAS GRANDES EMPRESAS

Sunshine Bouquet – San Luis

Amancay

Vistaflor

Multiflora

Miramonte

Alpes

Flores Ipanema

Ayura

 

 

VENTAS COMBINADAS DE GRANDES EMPRESAS (2008)

GRUPO

MILES DE MILLONES DE PESOS

SUNBURST FARMS (NANNETTI)

$ 270.000

THE QUEEN´S FLOWERS (GRUPO CHÍA)

$ 270.000

THE ELITE FLOWERS

$ 140.000

JARDINES DE LOS ANDES

$ 120.000

FALCON FARMS

$ 100.000

C.I. HOSA LTDA.

$ 80.000

SUNSHINE BOUQUET – SAN LUIS

$ 72.000

GRUPO FUNZA

$ 65.000

AMANCAY

$ 61.000

FLORES IPANEMA

$ 85.000

VISTAFLOR

$ 35.000

AYURA

$ 30.000

TOTAL

$ 1.328.000