Se sindicalizaron los trabajadores de Flores de Suesca

Los patrones han desconocido todas sus obligacionesEl lunes 16 de julio, luego de terminada la agotadora jornada, 43 operarios de Flores de Suesca no se dirigieron a sus casas como de costumbre, sino a una en el barrio Carrizosa en donde se habían citado para ver de buscar una salida a la crisis a la que los tiene sometidos la empresa. Allí, cumplidamente, llegó Patricia García, la asesora de Untraflores en el norte de la sabana, y luego de unas breves explicaciones hechas por ella y quienes convocaron la reunión, decidieron constituirse en Asamblea y fundar un sindicato, al que le dieron por nombre Asociación Sindical de Trabajadores de C.I. Flores de Suesca S.A. en Proceso de Reorganización, Asosuesca; aprobaron los estatutos y la afiliación a Untraflores y nombraron la junta directiva, que quedó conformada así: Armando Rojas Zambrano, presidente; Clara Inés Garzón Castillo, vicepresidente; Yakelin Castro Bernal, secretaria general; Policarpo de Dios Hernández, fiscal; Damiana Castillo Camelo, tesorera, y como suplentes, Luz Betty Castillo Salgado, Anarlecy Penagos Moncada, Blanca Inés Vanegas Robayo, Martha Judith Castro Rodríguez y Marco Antonio Castillo Salgado.

Conocedores de la reciente experiencia de Flores de las Indias y de otros casos como el de Flores de la Sabana, en los que los trabajadores con la asesoría de Untraflores hicieron valer sus derechos, los obreros vieron que la única manera de hacer frente a las tropelías era la de organizarse. Su paciencia se había colmado. La firma, que entró en proceso de reorganización el 1 de abril de este año, a esa fecha les debía dos quincenas, la prima legal de diciembre, los cheques de subsidio familiar de un año, las cesantías de 2010 y 2011 —muchos de ellos están en el sistema antiguo y por tanto tienen esta prestación depositada en la empresa—, la cotización de pensiones y salud por lo menos desde septiembre del año anterior. A pesar de que la ley 1116 de insolvencia empresarial a la que se acogió la compañía establece que luego de iniciada la reorganización cualquier incumplimiento se convierte en causal de liquidación, los patrones han seguido desconociendo sus obligaciones, aunque, el 18 de julio, cuando recibieron la notificación de que se había formado el sindicato, optaron por pagar una de las quincenas atrasadas con el vano objetivo de que los obreros desistieran de sus reclamos.

Los proletarios de Flores de Suesca están viviendo un rápido aprendizaje, ya han tenido que sufrir el embate patronal, que trata de atemorizarlos con el cuento de que la creación del sindicato conduce a acabar la empresa, porque hará fracasar el proceso de reorganización. Por otra parte, han sido despedidos varios empleados aduciendo el vencimiento de sus contratos a término fijo, pero la empresa no muestra la copia de estos. Pero nada de esto ha doblegado a estos asalariados, por el contrario, su ánimo se viene templando y se han prometido que no permitirán que sus derechos les sigan siendo birlados.